Plano Parcelario de Madrid de 1874 · Ibáñez de Ibero
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El plano parcelario de Madrid que el Instituto Geográfico y Estadístico levantó entre 1872 y 1874 bajo la dirección de Carlos Ibáñez de Ibero: la ciudad entera, manzana a manzana. Papel mate FSC® de 210 g/m² y tintas pigmentadas de más de cien años.
SOBRE LA OBRA
· CARLOS IBÁÑEZ E IBÁÑEZ DE IBERO · 1874Plano de Madrid antiguo de 1874: la ciudad dibujada casa a casa
¿Cómo era Madrid seis años después de derribar su cerca? Este plano lo cuenta con una precisión que ningún otro del siglo XIX había alcanzado. Es el Plano parcelario de Madrid, que el Instituto Geográfico y Estadístico levantó entre 1872 y 1874 bajo la dirección de su director general, Carlos Ibáñez e Ibáñez de Ibero (1825-1891), el ingeniero militar y geodesta que fundó el Instituto en 1870 y que en 1875 sería el primer presidente del Comité Internacional de Pesas y Medidas. Lo midió sobre el terreno el Cuerpo de Topógrafos y lo grabó José Reinoso. El original es enorme: dieciséis hojas a escala 1:2.000 que, unidas, pasan de los dos metros y medio de alto. Por eso se le conoce también como el plano de Ibáñez de Ibero, y sigue siendo la fuente de consulta para saber cómo era una calle de Madrid en el siglo XIX.
Nuestra lámina junta las dieciséis hojas en una sola imagen vertical, en tinta oscura sobre un fondo de papel antiguo. En el centro, el casco histórico es una trama densa de manzanas de la que salen las calles en estrella desde la Puerta del Sol. A la izquierda, el Palacio Real con la plaza de Oriente y el Campo del Moro bajan hacia el Manzanares, que serpentea con sus puentes y las vías de la estación del Norte. A la derecha se abren el eje del Prado y Recoletos y los jardines del Retiro con su estanque; abajo, los andenes de Atocha. Alrededor, donde estuvo la cerca de Felipe IV, el Ensanche aprobado en 1860 empieza a ocupar el campo con sus primeras manzanas, entre huertas, caminos y curvas de nivel. Arriba a la izquierda, la cartela del Instituto con la escala y la relación alfabética de calles para buscar cada una en la cuadrícula.
La imprimimos en nuestro taller sobre papel con certificación FSC®, mate, de 210 g/m², libre de ácidos y libre de cloro, que cumple la norma ISO 9706 de permanencia para materiales de archivo. Las tintas son pigmentadas en base acuosa y están formuladas para resistir más de cien años sin pérdida apreciable de color, lejos de la luz solar directa. En un plano grabado línea a línea, donde cada patio interior es un hueco blanco de un milímetro, el acabado mate antirreflejos es lo que deja leer el trazo fino de cerca y mantener limpio el contraste del grabado. Calidad museo para una hoja hecha para mirarse con lupa.
Es una lámina vertical en beige, gris y negro, sobria y llena de detalle: desde lejos se lee como un dibujo abstracto, casi orgánico; de cerca, como un paseo por el Madrid de Galdós. Encaja en un recibidor, en un despacho o sobre el sofá de un salón clásico, industrial o ecléctico, y combina con madera, lino y tonos piedra. Forma parte de nuestra colección de Mapas Vintage, donde hace pareja con el plano de Barcelona y el Ensanche de Cerdà, unos años anterior.
Lo que lo hace irrepetible es lo que el plano anota. No es una vista para orientarse: es un parcelario, un inventario de la ciudad. El original numeraba cada manzana, indicaba con números romanos cuántos pisos tenía cada casa y marcaba el trazado del gas, los faroles, las cañerías de agua y las bocas de riego, con las alturas del terreno referidas al nivel medio del Mediterráneo en Alicante. Es el regalo certero para quien vive en Madrid, para quien se fue y la echa de menos, para un arquitecto o para quien busca su calle en el siglo XIX.
Disponible en cinco tamaños: A4 (21 × 29,7 cm), A3 (29,7 × 42 cm), A2 (42 × 59,4 cm), 50 × 70 cm y A1 (59,4 × 84,1 cm), todos en vertical. Se vende sin marco para que elijas el que mejor combine con tu decoración, y viaja en embalaje rígido reciclable para máxima protección. Se prepara en 24 h y llega en 2-3 días laborables, en península y en Baleares. Elige tu tamaño y cuelga en casa el Madrid de 1874.
Impresión con criterio de archivo.
Papel mate de bosques gestionados de forma responsable, con certificación FSC®. Libre de ácidos y libre de cloro, cumple la norma ISO 9706 de permanencia para materiales de archivo. Calidad museo: tono blanco cálido, textura natural sin reflejos y sin blanqueadores ópticos añadidos.
Impresión de alta calidad con tintas pigmentadas en base acuosa. Acabado mate antirreflejos. Formuladas para resistir más de 100 años sin pérdida apreciable de color.
Máxima protección. Preparación en 24 h y entrega en 2-3 días laborables, en península y en Baleares. Envío gratuito desde 39 €.
Carlos Ibáñez e Ibáñez de Ibero
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Es un plano que dibuja la ciudad parcela a parcela: cada manzana con sus casas, patios, jardines y solares, a una escala lo bastante grande para ver los límites de cada finca. El de Madrid de 1872-1874 se levantó a escala 1:2.000, es decir, un metro del plano son dos kilómetros de ciudad, y además numeraba las manzanas e indicaba los pisos de cada casa y las redes de gas y de agua.
Lo formó y publicó el Instituto Geográfico y Estadístico, bajo la dirección de su director general, Carlos Ibáñez e Ibáñez de Ibero, el geodesta barcelonés que fundó el Instituto en 1870 y fue después marqués de Mulhacén. El trabajo de campo lo hizo el Cuerpo de Topógrafos en 1872, 1873 y 1874, y el grabado lo firmó José Reinoso. Tuvo nuevas ediciones en 1877 y 1879.
Una ciudad recién salida de su cerca: la de Felipe IV, que la rodeaba desde el siglo XVII, se había derribado en 1868, y el Ensanche aprobado en 1860 empezaba a llenar de manzanas los campos del norte y del este. En el plano se ven el casco antiguo compacto en torno a la Puerta del Sol, el Palacio Real sobre el Manzanares, el Retiro, el paseo del Prado y las estaciones del Norte y de Atocha.
Es una lámina: una reproducción adaptada a nuestros formatos e impresa en nuestro taller de Barcelona sobre papel mate certificado FSC® de 210 g/m², con calidad museo. El original son dieciséis hojas grabadas de 77 × 57 cm; nuestra lámina las reúne en una sola imagen, en tinta oscura sobre fondo de papel antiguo, sin las líneas rojas y azules del gas y del agua que llevaba el original.
El plano es todo detalle, así que gana con el tamaño. En A1 (59,4 × 84,1 cm) o 50 × 70 cm se distinguen las calles y los jardines y preside un salón o un recibidor; en A2 (42 × 59,4 cm) va sobre un aparador o un escritorio; y en A3 (29,7 × 42 cm) o A4 (21 × 29,7 cm) funciona en un pasillo o en una composición con otros recuerdos de Madrid.
Llega sin marco. Para los tamaños A, busca el marco por su nombre —A4, A3, A2 o A1— y no por centímetros: un A3 no cabe en un marco de 30 × 40 cm, y si quieres paspartú necesitas uno de 40 × 50 cm. El 50 × 70 cm es una medida estándar y tiene marco exacto en cualquier tienda. El negro fino subraya el grabado; la madera natural calienta el fondo de papel antiguo.
Impreso en Barcelona
Arte curado y producido en nuestro taller
Papel mate FSC® 210 g/m²
Tintas pigmentadas · Acabado antirreflejos
Calidad museo
Cada obra restaurada digitalmente
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