Colección 12 obras

Carteles de Viajes Vintage

Carteles de viaje de los años veinte a los cincuenta: tren a Córcega, nieve en St. Moritz, Monte-Carlo y los primeros vuelos de línea.

Papel mate de algodón 230 g Impreso en Barcelona Envío gratis desde 39 € Devolución 15 días
Sobre esta colección

Sobre la colección Viajes Vintage

Las láminas de carteles de viajes vintage de Delanima reproducen carteles de turismo de los años veinte a los cincuenta: los del tren que bajaba de París al Mediterráneo, los de la nieve suiza y los de las aerolíneas estadounidenses. Vendían un destino en el tiempo que se tarda en cruzar un andén, y por eso funcionan de lejos.

El tren y la Riviera

Roger Broders (París, 1883–1953) se dedicó casi por entero al cartel entre 1922 y 1932, sobre todo para la compañía de ferrocarril Paris-Lyon-Méditerranée, la PLM. Trabajaba con líneas simples, planos de color liso y figuras alargadas vestidas a la moda, con la montaña o el mar al fondo y un rótulo sobrio con el destino. El Nelson-Atkins Museum conserva su Tour du Cap Corse de 1923. La playa de Calvi, de 1928, anuncia la ciudadela genovesa de Córcega sobre su promontorio, la de la divisa «Civitas Calvi semper fidelis», y su Tenis en Monte-Carlo es de hacia 1930. Del mismo Monte-Carlo, pero de 1948, es el verano de Louis Icart.

La nieve

Plinio Colombi (Bellinzona, 1873 – Spiez, 1951) estudió arquitectura y artes aplicadas en el Technikum de Winterthur, pasó por París en 1897 y se instaló en el cantón de Berna. Pintor de paisajes de montaña e invierno, sobre todo de los Alpes berneses, e influido por Hodler. Su St. Moritz de los años veinte anuncia la estación como «ciudad blanca del mundo»; el Victoria and Albert Museum de Londres guarda un ejemplar de hacia 1920 de esa misma composición. A su lado, un cartel japonés de montaña de hacia 1930, del monte Hakusan.

Los primeros vuelos

Los carteles de aerolínea marcan el paso del tren al avión. De los años treinta son el de los aeropuertos de Nueva York, del programa artístico federal de la WPA, y el de Puerto Rico de Frank S. Nicholson. De los cincuenta, el de Los Ángeles para TWA, que el SFO Museum atribuye a Bob Smith y que muestra un Lockheed Constellation, y el de Chicago, «la ciudad del viento», para Braniff International Airways.

Cada lámina se imprime sobre papel mate de 210 g/m² certificado FSC®, libre de ácidos, con tintas pigmentadas en base acuosa formuladas para resistir más de cien años sin pérdida apreciable de color. Los azules, verdes y rojos planos de un cartel de viaje piden una impresión que no los apague.

Criterio curatorial · Javi Moreno, dirección creativa de Delanima.

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Artistas

6 artistas en esta colección

  1. Henri Matisse 1 obra
  2. Roger Broders 2 obras
  3. Bob Smith 1 obra
  4. Plinio Colombi 1 obra
  5. Frank S. Nicholson 1 obra
  6. Louis Icart 1 obra

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan

Roger Broders (París, 1883–1953) fue un cartelista francés que, entre 1922 y 1932, se dedicó casi por entero al cartel, sobre todo para la compañía de ferrocarril Paris-Lyon-Méditerranée. Dibujó la Costa Azul, los Alpes y Córcega con líneas simples y planos de color: el mar como un campo de azul, la playa como una franja, las figuras como siluetas. En esta colección están La playa de Calvi (1928) y Tenis en Monte-Carlo (hacia 1930).
Córcega y Monte-Carlo, con dos carteles de Roger Broders para el ferrocarril PLM y un verano de Louis Icart de 1948; St. Moritz, en un cartel de Plinio Colombi de los años veinte; el monte Hakusan, en un cartel japonés de hacia 1930; y los viajes en avión: los aeropuertos de Nueva York (WPA, 1936–1937), Puerto Rico, Los Ángeles con TWA y Chicago con Braniff, de los años treinta a los cincuenta.
Los carteles de viaje son muy versátiles porque su paleta de azules, blancos y ocres encaja con casi cualquier interior. Funcionan en salones y comedores donde se busca luz, en estudios con vocación viajera y en dormitorios, donde el destino actúa como una ventana. Una sola pieza grande, en 50×70 cm o A1, tiene más fuerza que varias pequeñas: los originales eran de gran formato. En recibidores y pasillos se leen de un golpe de vista.
El cartel de viaje Art Nouveau, entre 1890 y 1914 aproximadamente, usaba líneas orgánicas, figuras con cabellos ondulados y una paleta de verdes, ocres y dorados. El Art Déco, de los años veinte y treinta, cambió el ornamento por la geometría, los colores planos y saturados y las composiciones casi abstractas. Los carteles de Roger Broders de esta colección son Art Déco puro. En decoración, el primero aporta calidez y el segundo, elegancia; conviven si comparten escala y paleta.

Impreso en Barcelona

Arte curado y producido en nuestro taller

Papel mate FSC® 210 g/m²

Tintas pigmentadas · Acabado antirreflejos

Calidad museo

Cada obra restaurada digitalmente

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