Shin-hanga · Kachō-ga · Estampa japonesa

Ohara Koson

Kanazawa, 1877 — Tokio, 1945

Ohara Koson (1877–1945) fue un pintor y diseñador de estampa japonés, uno de los nombres centrales del shin-hanga y maestro del kachō-ga, la estampa de naturaleza. Dejó más de cuatrocientos cincuenta diseños de aves, entre ellos Cacatúa y granado, y firmó con tres nombres distintos según el editor para el que trabajaba.

Retrato recreado de Ohara Koson en su casa de Tokio, con una de sus estampas de cuervo sobre rama nevada enmarcada, de Delanima

Imagen generada con IA a partir de descripciones históricas

Periodo

Kanazawa · 1877–1945

Movimiento

Shin-hanga · Shinsaku-hanga · Ukiyo-e · Kachō-ga

Técnica

Grabado en madera al hilo · Nishiki-e · Estampa polícroma · Pintura japonesa

Influencias

Suzuki Kason · Ukiyo-e · Watanabe Shōzaburō · Kachō-ga

¿Quién fue Ohara Koson?

Nació en Kanazawa en 1877 con el nombre de Ohara Matao, y su formación se reparte entre dos ciudades y dos mundos. Se cree que estudió pintura y diseño en la Escuela Técnica de la Prefectura de Ishikawa entre 1889 y 1893, y que fue alumno del pintor Suzuki Kason, aunque las fuentes no se ponen de acuerdo sobre si ese aprendizaje ocurrió durante los años de escuela o ya en Tokio, adonde se trasladó a mediados o finales de la década de 1890. De su maestro sacó también el nombre: al terminar la formación cambió Matao por Koson, siguiendo la costumbre japonesa de reconocer así la deuda con quien te ha enseñado. En la capital hizo primero algunos trípticos ukiyo-e sobre episodios de la guerra ruso-japonesa, un encargo de circunstancias que no volvería a repetir. Casi todo lo demás de su carrera cabe en un solo género: el kachō-ga, la estampa de flores y pájaros, que pese al nombre abarca el mundo natural entero — también animales, peces e insectos.

Los editores Akiyama Buemon y Matsuki Heikichi

Sus primeras estampas salen de dos casas editoras de Tokio: Akiyama Buemon, del sello Kokkeidō, y Matsuki Heikichi, del Daikokuya. Las firma Koson, el nombre con el que se le conoce todavía hoy. El sistema era el hanmoto, el mismo que regía la estampa japonesa desde finales del siglo XVII: el editor ponía el dinero, elegía el tema y decidía cuántas copias y cuántos colores; Koson dibujaba, y el resto lo hacían dos oficios que no firmaban. El grabador pegaba el dibujo boca abajo sobre un taco de madera, normalmente de cerezo por su dureza, y tallaba siguiendo las líneas. El impresor entintaba cada taco, colocaba el papel humedecido en las dos muescas de registro, el kentō, y lo frotaba por detrás con el baren, un disco de bambú. Los degradados del fondo, el bokashi, los hacía también él, sobre el taco, con agua y brocha. Una estampa suya es obra de tres oficios y no de uno. De esa etapa salen las aves y las flores que fijaron su repertorio, tratadas con precisión de naturalista y una economía de fondo que se volvería su marca.

1926: Watanabe Shōzaburō y el nombre Shōson

Hacia 1926 Koson empieza a trabajar con Watanabe Shōzaburō, el editor que había acuñado el término shin-hanga en 1915 y que se había propuesto revivir la estampa japonesa. Con Watanabe firma Shōson, y con el editor Kawaguchi firmó Hōson. Los tres nombres no son alias caprichosos: cada uno identifica a un editor, de modo que la firma fecha la estampa. Las hojas de esta etapa llevan además el sello del editor, que indica cuándo se imprimió esa copia y no cuándo se diseñó la imagen: un diseño de los años veinte pudo seguir imprimiéndose toda la década siguiente. De esta etapa, y firmada Shōson, es la de un carbonero entre hojas rojas y bayas azules. Su título japonés, 紅葉蔦に四十雀, dice hiedra; el Rijksmuseum la cataloga como «rama de paulonia», y el error se ha ido copiando, aunque la paulonia no tiene hojas lobuladas ni bayas azules. Es nuestra lámina Carbonero sobre hiedra de otoño. Estuvo activo diseñando estampas al menos hasta 1935, y el grueso de su obra en museos occidentales pertenece a esta etapa.

Varsovia, 1933, y las colecciones que guardan su obra

En 1933 se celebró en Varsovia la Exposición Internacional de Grabado en Madera, y cuatro de los cinco artistas japoneses presentados eran del shin-hanga: Itō Shinsui, Kawase Hasui, Natori Shunsen y el propio Koson. Cada uno llevó cuatro obras. Las cuatro suyas recibieron novecientos sesenta y siete pedidos, una cifra que da la medida de hasta qué punto su estampa de naturaleza había encontrado público en Europa. Murió en su casa de Tokio en 1945. Su obra se reparte hoy por buena parte de los grandes museos occidentales: el Rijksmuseum de Ámsterdam conserva la colección más extensa, con casi trescientas estampas catalogadas, y hay conjuntos importantes en el Art Institute of Chicago, el Museum of Fine Arts de Boston, el British Museum, el Brooklyn Museum, los Harvard Art Museums y el Cleveland Museum of Art. Que la mayor colección esté en Ámsterdam y no en Japón no es casual: sus estampas se editaron pensando en el comprador extranjero, y en Japón fue casi un desconocido durante buena parte de su carrera. Cuando allí se pusieron de moda, a partir de 1970, hubo que reimportarlas.

Lo que me fascina de Koson es que su firma funciona como un reloj. No cambiaba de nombre por capricho: cada uno corresponde a un editor y a una época, así que basta con leer la firma para saber en qué década se diseñó la estampa y quién la puso en el mercado. Koson para Akiyama y Matsuki, Shōson desde hacia 1926 para Watanabe, Hōson para Kawaguchi. Pocos artistas dejan una pista tan limpia dentro de la propia obra.

Para Delanima he elegido las piezas en las que el fondo casi desaparece y queda el animal solo contra el papel. Funcionan en pared precisamente por eso: no compiten con nada, se sostienen a cualquier tamaño y entran igual de bien en un salón que en un dormitorio.

Criterio curatorial · Javi Moreno, dirección creativa de Delanima

Su destreza consistía en dotar a sus sujetos de una sensibilidad natural y representarlos al mismo tiempo de manera muy decorativa. Clave en su obra fue también lograr un equilibrio delicado entre la claridad moderna y el sentimiento japonés.

Anastasia von Seibold Japanese Art · «Shin-hanga: New Prints for a Modern Era», catálogo de exposición, Sotheby's Londres, 2024

Lo que nos preguntan sobre Ohara Koson

¿Quién fue Ohara Koson?

Ohara Koson (Kanazawa, 1877 – Tokio, 1945) fue un pintor y diseñador de estampa japonés, uno de los artistas centrales del shin-hanga. Se especializó en kachō-ga, la estampa de naturaleza, y dejó más de cuatrocientos cincuenta diseños de aves. Firmó con tres nombres distintos —Koson, Shōson y Hōson— según el editor para el que trabajara.

¿Cómo son las estampas de Ohara Koson?

Son estampas de naturaleza en las que casi siempre hay un solo animal o una sola planta, tratados con precisión de naturalista y recortados contra un fondo muy despejado. El género se llama kachō-ga, «flores y pájaros», pero abarca el mundo natural entero: en su obra hay garzas, grullas, carpas, ranas, iris y lotos. Esa economía de fondo es lo que las hace funcionar tan bien en pared, porque no compiten con nada de lo que tengan alrededor. La mayoría son verticales y de formato ōban, algo mayor que el de la estampa clásica de Edo.

¿Por qué Ohara Koson firmaba con tres nombres?

Porque cada nombre correspondía a un editor. Firmó Koson las estampas que hizo para Akiyama Buemon y Matsuki Heikichi, sus primeras casas; Shōson las que produjo con Watanabe Shōzaburō desde hacia 1926; y Hōson las que editó Kawaguchi. No era un capricho ni un seudónimo para ocultarse: era la práctica del oficio. Para quien mira una estampa suya hoy es una ventaja, porque la firma indica de qué etapa es y qué taller la produjo, y permite situarla sin necesidad de más documentación.

¿Qué es el shin-hanga?

Es el movimiento que revivió la estampa japonesa en el siglo XX. El término lo acuñó en 1915 el editor Watanabe Shōzaburō, que veía cómo el oficio se apagaba frente a las nuevas tecnologías de impresión. Mantenía el sistema tradicional de taller —el editor financia y encarga, el artista diseña, y grabadores e impresores profesionales ejecutan— pero con un estilo moderno. Koson, Kawase Hasui e Itō Shinsui son algunos de sus nombres centrales. Watanabe empezó reproduciendo estampas clásicas del siglo XVIII para no perder las técnicas de impresión, y de ahí pasó a encargar diseños nuevos. Exigía a sus grabadores e impresores un nivel de artesanía altísimo.

¿Cómo se hacían las estampas de Ohara Koson?

Con xilografía japonesa, la técnica que en Japón se llama mokuhanga, y entre varios oficios. Koson dibujaba el diseño; un grabador lo pegaba sobre un taco de madera, normalmente de cerezo, y tallaba las líneas, con un taco para cada color. El impresor entintaba cada taco, colocaba el papel humedecido en las muescas de registro, el kentō, y lo frotaba por detrás con el baren. Los degradados del fondo, el bokashi, también eran cosa suya. El editor, que pagaba la tirada, decidía cuántas copias se hacían y con cuántos colores.

¿Puedo comprar reproducciones de Ohara Koson legalmente?

Sí. Ohara Koson falleció en 1945, y en la actualidad su obra no tiene titular de derechos: en la Unión Europea desde el 1 de enero de 2016 y en España, donde el plazo es más largo, desde el 1 de enero de 2026. Eso no cambia lo que ofrece Delanima: una reproducción restaurada en nuestro taller, no una edición oficial de museo. Trabajamos a partir de reproducciones digitales en alta resolución de obra verificada, que restauramos combinando herramientas digitales, inteligencia artificial, técnicas avanzadas de restauración y horas de trabajo artesano, antes de imprimir con tintas pigmentadas sobre papel mate FSC® de 210 g/m².

¿Qué tamaño recomiendas para una lámina de Ohara Koson?

Sus estampas son de formato ōban, así que el original ronda los 38 × 26 centímetros. Como el fondo está casi vacío y el motivo es único, aguantan bien tanto en pequeño como en grande. Para una pared con espacio, el 42×59 o el 50×70 dejan respirar la composición; para una serie de varias piezas juntas, el 21×30 y el 30×42 se manejan mejor y permiten agruparlas sin saturar. Al ser en su mayoría verticales, ganan colocadas en columna o en pares.

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