Colección 8 obras

Carteles de Deporte y Motor Vintage

Bicicletas, tándem, los primeros automóviles y una sala de billar: el deporte de la Belle Époque, de 1893 a 1910, en cartel.

Papel mate de algodón 230 g Impreso en Barcelona Envío gratis desde 39 € Devolución 15 días
Sobre esta colección

Sobre la colección Deportes y Motor Vintage

Las láminas de carteles de deporte y motor de Delanima reproducen la primera publicidad del deporte moderno: carteles de bicicletas, de los primeros automóviles y motocicletas y de un billar, impresos entre 1893 y 1910. Es el momento en que la bicicleta era la máquina más moderna de la calle y el automóvil empezaba a competir con ella.

La bicicleta

El más antiguo es Cycles Rochet, de hacia 1893, de Lucien Lefèvre, alumno de Jules Chéret que murió en 1895 con treinta y tres años; en el mercado se atribuye a menudo al impresor, Philippe Chapellier. El de Donaldson anuncia las litografías de bicicletas que la imprenta Donaldson de Cincinnati ofrecía para la temporada de 1896: es obra de taller, sin autor, y la Library of Congress guarda un ejemplar de más de un metro de ancho. En el Terrot de Dijon, de hacia 1898, Francisco Tamagno pinta a una ciclista que sale de un túnel y se burla con la mano del maquinista del tren al que acaba de adelantar. Tamagno, nacido en Turín en 1862, hizo más de un centenar de carteles entre 1890 y 1900 para la imprenta parisina de Victor Camis, y en 1898 creó el Pierrot de Cointreau. El Musée de la Vie bourguignonne de Dijon conserva los carteles de Terrot de 1897 a 1906. Y de 1897 es el tándem de Ramon Casas y Pere Romeu.

El motor

El belga Georges Gaudy, cartelista, pintor y ciclista de competición, anunció en 1898 la carrera Bruselas–Spa del Automobile Club de Belgique. Ese mismo año firmó carteles de bicicletas para Legia, de Lieja, y para Derby Cycles, que hoy guardan el MNAC de Barcelona y el MAK de Viena. En el Griffon de Jean Matet (1870–1936), de entre 1905 y 1910, un hombre sonriente con gorra y gafas de conductor va en motocicleta junto a una mujer en bicicleta: la marca vendía las dos máquinas.

El billar

Les Premiers Billards du Monde, de hacia 1900, anuncia los billares Brunswick. Lo firma «Naredo», un cartelista del que no se conoce ningún otro dato.

Cada lámina se imprime sobre papel mate de 210 g/m² certificado FSC®, libre de ácidos, con tintas pigmentadas en base acuosa formuladas para resistir más de cien años sin pérdida apreciable de color. Los colores planos y saturados de la litografía de fin de siglo piden una impresión que los mantenga limpios.

Criterio curatorial · Javi Moreno, dirección creativa de Delanima.

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Artistas

6 artistas en esta colección

  1. Francisco Tamagno 1 obra
  2. Naredo 1 obra
  3. Georges Gaudy 1 obra
  4. Ramon Casas 1 obra
  5. Lucien Lefèvre 1 obra
  6. Jean Matet 1 obra

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan

Siete carteles de entre 1893 y 1910. De ciclismo: Cycles Rochet de Lucien Lefèvre (hacia 1893), el cartel de bicicletas de la imprenta Donaldson (1896), el Terrot de Dijon de Francisco Tamagno (hacia 1898) y el tándem de Ramon Casas y Pere Romeu (1897). De motor: la carrera Bruselas–Spa del Automobile Club de Belgique de Georges Gaudy (1898) y el Griffon de bicicletas y motocicletas de Jean Matet (1905–1910). Y uno de billar, Les Premiers Billards du Monde (hacia 1900).
Porque la bicicleta fue la gran novedad de finales del siglo XIX, y las marcas la vendían como libertad y velocidad. Sus carteles lo cuentan con humor y energía: la ciclista de Terrot que adelanta a un tren y se burla del maquinista, o la pareja de Griffon que comparte carretera en bicicleta y en motocicleta. Muchos los firmaban cartelistas formados con los grandes, como Lucien Lefèvre, alumno de Jules Chéret. En decoración aportan movimiento y color sin estridencia, y funcionan en despachos, recibidores y espacios de estilo industrial o nórdico.
En estudios, despachos, recibidores y salones de estilo industrial, ecléctico o nórdico. Los carteles de bicicletas de fin de siglo, con su color plano y su figura en movimiento, conviven bien con otros carteles de la misma época. Una sola pieza grande, en A2 o mayor, tiene más fuerza que varias pequeñas: los originales eran de gran formato y se pensaban para verse desde lejos.
Un cartelista nacido en Turín en 1862 que trabajó en Francia entre 1880 y 1914. Se formó en acuarela y litografía en Roma y en la École des beaux-arts de París, y entre 1890 y 1900 hizo más de un centenar de carteles, sobre todo para la imprenta parisina de Victor Camis. En 1898 creó el Pierrot de Cointreau, a partir de una fotografía de Nadar del mimo Najac. En esta colección está su cartel de Terrot, la marca de bicicletas de Dijon, de hacia 1898.

Impreso en Barcelona

Arte curado y producido en nuestro taller

Papel mate FSC® 210 g/m²

Tintas pigmentadas · Acabado antirreflejos

Calidad museo

Cada obra restaurada digitalmente

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