Colección 14 obras

Láminas de Mapas Antiguos

Mapas y planos antiguos de 1587 a 1939: mapamundis, cartas del Índico, la Luna y planos de Barcelona y Madrid, para enmarcar.

Papel mate de algodón 230 g Impreso en Barcelona Envío gratis desde 39 € Devolución 15 días
Sobre esta colección

Sobre la colección Mapas Vintage

Las láminas de mapas antiguos de Delanima reproducen cartografía impresa entre 1587 y 1939: mapamundis, cartas de navegación, planos de ciudad y hasta un mapa de la Luna. Un mapa antiguo funciona en una pared porque de lejos se lee como un dibujo y de cerca como un documento.

El mundo, de 1587 a 1892

El más antiguo es el planisferio de Urbano Monte, un noble milanés que lo compuso hacia 1587 en sesenta tablas, como tercer libro de su Trattato universale. Le siguen la carta del mar Arábigo y el Índico de Jan Huygen van Linschoten, en su estado inglés de 1598, y el mapamundi en doble hemisferio de 1630 de Henricus Hondius, hijo de Jodocus Hondius, el editor que en 1604 compró las planchas del atlas de Mercator. Del siglo XIX son el mapa de Japón que J. H. Colton & Co. publicó en Nueva York en 1855 y L'Afrique en 1890 de Franz Schrader, director del gabinete cartográfico de la editorial Hachette. Y una rareza: el New Standard Map of the World de 1892, en el que Alexander Gleason, de Buffalo, dibujó la Tierra plana y que llegó a patentar.

Planos de Barcelona y Madrid

Barcelona tiene tres planos. El más antiguo, de hacia 1866, muestra la parte del Ensanche que entonces se estaba edificando: las murallas se habían derribado entre 1854 y 1856, y la primera piedra del plan de Cerdà se puso en 1860. El segundo lo trazó Josep Maria Serra, delineante del Ayuntamiento, y lo aprobó el pleno municipal el 13 de enero de 1891 como plano de la ciudad y sus alrededores en 1890. El tercero es un plano guía de principios del siglo XX de la editorial Bailly-Baillière. De Madrid está el plano parcelario de 1874, hecho por el Cuerpo de Topógrafos bajo la dirección de Carlos Ibáñez de Ibero, el geodesta barcelonés que dirigía el Instituto Geográfico.

El siglo XX

Los mapas más recientes ya no sirven para orientarse, sino para contar. Hay un mapa de Italia y sus trajes típicos de Emma Calderini y Umberto Zimelli, de los años treinta, y el mapa de Europa que Charles H. Owens, ilustrador de plantilla de Los Angeles Times, publicó en septiembre de 1939, en los primeros días de la Segunda Guerra Mundial. Completan la colección un mapa de la Luna de hacia 1890 y el sistema solar de Buck Rogers, de la década de 1930.

Cada lámina se imprime sobre papel mate de 210 g/m² certificado FSC®, libre de ácidos, con tintas pigmentadas en base acuosa formuladas para resistir más de cien años sin pérdida apreciable de color.

Criterio curatorial · Javi Moreno, dirección creativa de Delanima.

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Artistas

10 artistas en esta colección

  1. Carlos Ibáñez e Ibáñez de Ibero 1 obra
  2. Emma Calderini 1 obra
  3. Jan Huygen van Linschoten 1 obra
  4. Urbano Monte 1 obra
  5. Franz Schrader 1 obra
  6. G. W. Colton 1 obra
  7. Henricus Hondius 1 obra
  8. Charles H. Owens 1 obra
  9. Alexander Gleason 1 obra
  10. Josep Maria Serra i Pujalt 1 obra

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan

Mapamundis y cartas de los siglos XVI y XVII, como el planisferio de Urbano Monte de hacia 1587, la carta del Índico de Linschoten de 1598 y el mapamundi en doble hemisferio de Henricus Hondius de 1630; mapas del siglo XIX de Japón, África y la Luna; tres planos de Barcelona, del Ensanche de hacia 1866 a principios del siglo XX, y el plano parcelario de Madrid de 1874; y mapas ilustrados del siglo XX, como el de Italia y sus trajes típicos o el de Europa de septiembre de 1939.
Depende de la proporción del original. Los mapamundis y las cartas apaisadas lucen en formato horizontal, como 50×70 cm, o en panorámico, 40×80 o 50×100 cm, si el original es muy alargado. Los planos de ciudad piden tamaño, porque se leen de cerca: a partir del A2 se distinguen bien las calles y los rótulos. En la ficha de cada mapa aparecen los formatos que respetan su proporción.
Son láminas impresas por nosotros a partir de digitalizaciones de ejemplares conservados en bibliotecas, archivos y colecciones cartográficas. El original de un mapa del siglo XVI es una pieza única y frágil; la lámina reproduce su imagen sobre papel mate de 210 g/m² certificado FSC® y libre de ácidos, con tintas pigmentadas que resisten más de cien años sin perder color. En la ficha de cada mapa indicamos su autor, su fecha y, cuando se conoce, la institución que conserva el ejemplar.
Los mapas antiguos funcionan especialmente bien en despachos, estudios y bibliotecas, donde de lejos se leen como un dibujo y de cerca invitan a detenerse. Un plano de la ciudad propia, como los de Barcelona o Madrid, tiene sentido en un recibidor o un salón como pieza con significado personal. Los mapamundis grandes sostienen una pared por sí solos y conviven con interiores clásicos, industriales o nórdicos.

Impreso en Barcelona

Arte curado y producido en nuestro taller

Papel mate FSC® 210 g/m²

Tintas pigmentadas · Acabado antirreflejos

Calidad museo

Cada obra restaurada digitalmente

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