Ilustración científica · Naturaleza · Aves

John James Audubon

Les Cayes, 1785 — Nueva York, 1851

John James Audubon (1785–1851) fue un naturalista y pintor franco-estadounidense que se propuso retratar a tamaño natural cada especie de ave de Norteamérica. El resultado, The Birds of America, son 435 láminas grabadas a buril e iluminadas a mano, publicadas en Edimburgo y Londres entre 1827 y 1838, y consideradas la obra de historia natural más ambiciosa jamás impresa.

Recreación de John James Audubon en su estudio, junto a una lámina enmarcada del flamenco americano, con un búho disecado y planchas de dibujo sobre el banco de trabajo.

Imagen generada con IA a partir de descripciones históricas

Periodo

Les Cayes · 1785–1851

Movimiento

Ilustración ornitológica · Historia natural · Naturalismo americano · Romanticismo científico

Técnica

Acuarela, grafito y pastel sobre papel · Grabado a buril · Iluminación a mano · Formato doble elefante

Influencias

Jacques-Louis David · Alexander Wilson · Charles Lucien Bonaparte · Tradición naturalista europea

¿Quién fue John James Audubon?

Nació el 26 de abril de 1785 en Les Cayes, en la colonia francesa de Saint-Domingue, hoy Haití, hijo natural del capitán y comerciante francés Jean Audubon y de Jeanne Rabin, una camarera bretona que murió pocos meses después del parto. Lo llamaron Jean Rabin. En 1789 su padre lo llevó a Francia, a Nantes, donde su esposa Anne Moynet lo crió junto a una media hermana; en 1794 los adoptó legalmente a ambos. La fecha de nacimiento tardó un siglo en confirmarse: la biografía que su nieta Maria Audubon publicó en 1897 reconoce abiertamente que era «un enigma» y baraja un rango de más de diez años; el acta de adopción hallada después en los archivos de Nantes fijó por fin el 26 de abril de 1785. De niño coleccionaba nidos, huevos y piedras en una cesta y ya dibujaba las aves de los alrededores de Couëron; su padre, marino de carrera, lo envió a la Escuela Naval de Rochefort, de la que salió sin vocación militar alguna. En 1803, para librarlo del reclutamiento de Napoleón, lo mandó a administrar Mill Grove, la finca familiar de Pensilvania.

De Mill Grove a la ruina en Kentucky

En Mill Grove conoció a Lucy Bakewell, hija de los vecinos, con la que se casó en 1808. Durante la siguiente década probó fortuna como comerciante en Louisville y después en Henderson, Kentucky, donde llegó a construir un molino de vapor con su cuñado Thomas Bakewell; durante esos años, la familia llegó a poseer varias personas esclavizadas, una práctica común entre los propietarios de la región. El pánico financiero de 1819 arruinó todos sus negocios: pasó por la cárcel de deudores de Louisville y se quedó sin nada salvo su ropa, su fusil y sus carpetas de dibujos de aves, que llevaba años acumulando sin ningún propósito comercial. Fue entonces, con treinta y cuatro años y arruinado, cuando decidió que ese conjunto de dibujos podía convertirse en un libro. Pasó los siguientes años recorriendo el valle del Misisipi a pie, en barca y a caballo, dibujando del natural y ganándose la vida como retratista ambulante mientras Lucy sostenía a la familia dando clases particulares.

El rechazo de Filadelfia y la noche de Edimburgo

En 1824 llevó su cartera a Filadelfia, el centro científico de Estados Unidos, con la esperanza de publicar allí. Charles Lucien Bonaparte, sobrino de Napoleón, quedó admirado y lo propuso como miembro de la Academia de Ciencias Naturales; el grabador Alexander Lawson se negó a grabar sus láminas, y la Academia lo rechazó. Durante mucho tiempo se atribuyó el rechazo a los celos de George Ord, guardián de la memoria del difunto Alexander Wilson; investigaciones más recientes muestran que Audubon se lo puso fácil al acusar públicamente a Wilson de haberle plagiado, una acusación que nunca pudo probar. Sin apoyo en su país, cruzó el Atlántico. El 30 de octubre de 1826, en Edimburgo, mostró su cartera al grabador William Lizars, que se levantó de la silla exclamando que nunca había visto nada semejante y se comprometió esa misma noche. Una huelga de coloristas obligó a trasladar el trabajo a Londres, donde Robert Havell padre e hijo grabaron e iluminaron a mano la inmensa mayoría de las 435 láminas, publicadas por suscripción entre 1827 y 1838 en ochenta y siete entregas de cinco estampas cada una, todas a tamaño natural sobre el papel más grande disponible en la época.

Ornithological Biography y los últimos años

Cada lámina necesitaba texto que la acompañara, y para escribirlo con rigor científico se asoció con el naturalista escocés William MacGillivray, que aportó la anatomía y la clasificación mientras Audubon ponía la observación de campo y la prosa; su mujer Lucy volvió a copiar a mano el manuscrito completo para asegurar los derechos de autor en Estados Unidos. El resultado, Ornithological Biography, se publicó en cinco volúmenes entre 1831 y 1839. En 1841 compró una finca junto al río Hudson, en el norte de Manhattan, que llamó Minniesland en honor a Lucy, y allí trabajó en The Viviparous Quadrupeds of North America, dedicado a los mamíferos, que dejó sin terminar cuando la vista y la memoria empezaron a fallarle hacia 1846. Murió el 27 de enero de 1851 en su casa, con sesenta y cinco años, y está enterrado en el cementerio de Trinity Church, en la calle 155 de Manhattan. Sus hijos Victor Gifford y John Woodhouse completaron los Quadrupeds en 1854. En 1863 Lucy vendió las 435 acuarelas originales a la New-York Historical Society, que hoy conserva la colección Audubon más completa del mundo.

Lo que me fascina de Audubon es que todo su proyecto dependió de un solo día. El 30 de octubre de 1826 entró en el taller de William Lizars, en Edimburgo, con la cartera bajo el brazo, convencido de que iba a fracasar como había fracasado meses antes en Filadelfia. Desató las cintas de su carpeta con el corazón, según sus propias palabras, «como una piedra», y levantó un dibujo. Lizars se puso en pie de un salto: «¡Dios mío, nunca había visto nada igual!». Esa misma tarde ya había escrito a Sir William Jardine para que viniera a verlo.

Para esta selección en Delanima he elegido las láminas donde el ave ocupa todo el papel, a tamaño real, tal como Audubon insistió en imprimirlas contra el consejo de todos sus asesores. Es una decisión que sigue funcionando doscientos años después: nada se interpone entre el animal y quien lo mira.

Criterio curatorial · Javi Moreno, dirección creativa de Delanima

Ningún trabajo mío será otra cosa que metal auténtico: si es cobre, cobre; si es oro, oro; pero nunca cobre dorado.

John James Audubon · Diario europeo, Green Bank, 3 de octubre de 1826

Lo que nos preguntan sobre John James Audubon

¿Quién fue John James Audubon?

John James Audubon (1785–1851) fue un naturalista, ornitólogo y pintor franco-estadounidense, autor de The Birds of America, la obra de ilustración de aves más ambiciosa jamás publicada. Nacido en Saint-Domingue y criado en Francia, se instaló en Estados Unidos en 1803 y dedicó su vida a documentar a tamaño natural cada especie de ave del continente. Sus 435 láminas originales se conservan en la New-York Historical Society.

¿Qué es The Birds of America?

Es la serie de 435 láminas grabadas a buril e iluminadas a mano que Audubon publicó por suscripción entre 1827 y 1838, en ochenta y siete entregas de cinco estampas cada una. Se imprimieron en el formato doble elefante, el papel más grande disponible en la época, precisamente para poder representar cada ave a tamaño real: desde el diminuto colibrí hasta el flamenco o la grulla, con las alas y el cuello doblados cuando no cabían de otro modo en la hoja. Hoy sobreviven poco más de un centenar de colecciones completas.

¿Por qué Audubon publicó su obra en Escocia y no en Estados Unidos?

En 1824 llevó su cartera de dibujos a Filadelfia, el centro científico del país, esperando publicar allí. La Academia de Ciencias Naturales lo rechazó: el grabador que debía encargarse de las láminas se negó, y su relación con el círculo científico se rompió después de que Audubon acusara sin pruebas al ya fallecido Alexander Wilson de haberle plagiado. Sin apoyo en su país, cruzó el Atlántico y en octubre de 1826 encontró en Edimburgo al grabador William Lizars, que aceptó el proyecto la misma noche que vio sus dibujos. El trabajo se completó después en Londres, con Robert Havell.

¿Cómo trabajaba Audubon para dibujar las aves tan realistas?

A diferencia de otros ilustradores de su época, que dibujaban ejemplares disecados y rígidos, Audubon desarrolló un sistema de alambres para montar aves recién cazadas en posturas naturales de vuelo, caza o cortejo, y las estudiaba como si fueran un modelo vivo antes de dibujar. Trabajaba con acuarela, grafito y pastel, superponiendo capas para lograr la textura del plumaje. El resultado son composiciones dramáticas y narrativas, muy distintas de las láminas planas y catalográficas habituales en la ilustración científica del momento.

¿Dónde se conservan las obras originales de Audubon?

La New-York Historical Society compró en 1863, a su viuda Lucy, las 435 acuarelas originales que sirvieron de modelo a los grabadores, y hoy conserva la colección Audubon más completa del mundo. Otras instituciones con fondos importantes son la National Gallery of Art de Washington y el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York. Las láminas impresas y coloreadas a mano, más numerosas por tratarse de una edición por suscripción, se reparten entre bibliotecas y colecciones privadas de todo el mundo.

¿Puedo comprar reproducciones de John James Audubon legalmente?

Sí. John James Audubon falleció en 1851, y en la actualidad su obra no tiene titular de derechos en la Unión Europea, desde hace más de un siglo y muy por encima de cualquier plazo de protección vigente. Eso no cambia lo que ofrece Delanima: una reproducción restaurada en nuestro taller, no una edición oficial de museo. Trabajamos a partir de reproducciones digitales en alta resolución de obra verificada, que restauramos y adaptamos a nuestros formatos en nuestro taller antes de imprimir con tintas pigmentadas sobre papel mate FSC® de 210 g/m².

¿Qué tamaño recomiendas para una lámina de Audubon?

Las composiciones de Audubon están pensadas para leerse a distancia, con el ave dominando la hoja: A2 (42×59 cm) es el mínimo recomendable, y A1 (59×84 cm) o 50×70 cm dejan que el detalle del plumaje respire de verdad. Las aves grandes y las composiciones más narrativas, como las de rapaces en plena caza, ganan mucho en formatos horizontales grandes. Para un despacho, una biblioteca o un pasillo, una serie de tres o cuatro láminas de la misma familia de aves —rapaces, acuáticas, colibríes— funciona mejor que una pieza aislada, siguiendo el espíritu de catálogo del propio libro.

Impreso en Barcelona

Arte curado y producido en nuestro taller

Papel mate FSC® 210 g/m²

Tintas pigmentadas · Acabado antirreflejos

Calidad museo

Cada obra restaurada digitalmente

Envío gratis desde 39 €

Preparación en 24 h · Entrega en 2-3 días