Muy recomendable. Muy amable y atento en todo momento. Agradecida
JOYA CARTOGRÁFICA DE 1892
Mapa del Mundo de Gleason · New Standard Map of the World · 1892
- Pago seguro
- Envío gratuito desde 39 €
- Devolución 15 días
El célebre mapa del mundo de Alexander Gleason, publicado en Buffalo en 1892: el planeta abierto desde el Polo Norte, rodeado por un anillo rojo que calcula la hora solar. Papel mate FSC® de 210 g/m² y tintas pigmentadas que duran más de cien años.
SOBRE LA OBRA
· ALEXANDER GLEASON · 1892El mapa de Gleason de 1892: el mundo visto desde el Polo Norte
En 1892, Alexander Gleason, un vecino de Buffalo, en el estado de Nueva York, publicó este «New Standard Map of the World» con la Buffalo Electrotype and Engraving Company. Gleason defendía que la Tierra era plana, en la estela de la «astronomía zetética» del inglés Samuel Rowbotham, y dos años antes había publicado el libro «Is the Bible from Heaven? Is the Earth a Globe?». Su mapa se basa en la proyección de J. S. Christopher, un retirado de Morden College, en Blackheath, que el propio mapa rotula por error «Modern College». Hoy es la imagen más reconocible del terraplanismo, pero también es una pieza de ingenio: Gleason la patentó en Estados Unidos como «Time-Chart», un calculador de longitud y de hora solar.
Es una hoja vertical de fondo gris claro dominada por un gran círculo. En el centro está el Polo Norte y, alrededor, los continentes se abren como pétalos: Norteamérica en rosa, Europa y Asia en amarillo y verde, y hacia el borde, estirados, Sudamérica, África y Australia, todo sobre un océano azul surcado de meridianos. Lo rodea un ancho anillo rojo con las horas del día en números romanos, de «VI Morn» a «VI Evening», y la leyenda que convierte grados de longitud en minutos de hora solar. Arriba, en capitales curvas, «Gleason's New Standard Map of the World» y un triángulo con la frase «As “it is”», flanqueado por «Longitude and time calculator» y «Patent allowed November 15, 1892», con los países donde se pidió la patente. Abajo, dos pequeños discos dorados explican el solsticio de junio y el de diciembre, dos reglas comparan millas terrestres, millas náuticas y minutos de sol, y al pie se lee «Published by the Buffalo Electrotype and Engraving Co., Buffalo, N.Y., U.S.A.».
La imprimimos en nuestro taller sobre papel con certificación FSC®, mate, de 210 g/m², libre de ácidos y libre de cloro, que cumple la norma ISO 9706 de permanencia para materiales de archivo. Las tintas son pigmentadas en base acuosa y están formuladas para resistir más de cien años sin pérdida apreciable de color lejos de la luz directa. En un mapa como este, donde un rojo intenso rodea un azul claro y los nombres de miles de costas, islas y ciudades ocupan apenas un milímetro, el acabado mate antirreflejos es lo que mantiene el rojo limpio y deja leer la letra pequeña de cerca. Es la calidad museo que pide una pieza hecha para mirarse despacio.
Es una lámina vertical de rojo, azul y gris con mucha presencia gráfica: desde lejos se lee como un gran reloj o una diana, y de cerca como un mapa lleno de detalles. Funciona sobre un escritorio, en un despacho, una biblioteca, un recibidor o el cuarto de un adolescente curioso, y encaja en espacios eclécticos, industriales o mid-century. Es un regalo perfecto para quien colecciona rarezas, para profesores de ciencias y de geografía, y para cualquiera que disfrute de una buena conversación delante de una pared. Forma parte de nuestra colección de Mapas Vintage, y convive bien con las láminas de Ciencias y Anatomía.
Lo más curioso es que el mapa funciona. El anillo rojo reparte las veinticuatro horas del día alrededor de los meridianos y su leyenda reduce los grados de longitud a minutos de sol, de modo que se puede calcular qué hora es en cualquier lugar a partir de la de otro; en el centro queda el ojal donde se sujetaba una manecilla giratoria. Y en su propia patente, concedida en mayo de 1893, Gleason explica que el dibujo sale de estirar los meridianos de un globo. Es un regalo certero para quien colecciona rarezas, para profesores de ciencias y de geografía, y para cualquiera que disfrute de una pieza que obliga a preguntar.
Disponible en cinco tamaños: A4 (21 × 29,7 cm), A3 (29,7 × 42 cm), A2 (42 × 59,4 cm), 50 × 70 cm y A1 (59,4 × 84,1 cm). Se vende sin marco para que elijas el que mejor combine con tu decoración, y viaja en embalaje rígido reciclable para máxima protección. Se prepara en 24 h y llega en 2-3 días laborables, en península y en Baleares. Elige tu tamaño y cuelga en tu pared el mapa que más conversaciones abre.
Impresión con criterio de archivo.
Papel mate de bosques gestionados de forma responsable, con certificación FSC®. Libre de ácidos y libre de cloro, cumple la norma ISO 9706 de permanencia para materiales de archivo. Calidad museo: tono blanco cálido, textura natural sin reflejos y sin blanqueadores ópticos añadidos.
Impresión de alta calidad con tintas pigmentadas en base acuosa. Acabado mate antirreflejos. Formuladas para resistir más de 100 años sin pérdida apreciable de color.
Máxima protección. Preparación en 24 h y entrega en 2-3 días laborables, en península y en Baleares. Envío gratuito desde 39 €.
Alexander Gleason
Reseñas de clientes
Basado en 164 reseñas de clientes reales, de 2023 a 2026.
Vienen de nuestro canal de venta anterior, y cada una corresponde a una compra.
Cómo recogemos las reseñas
Lo que nos preguntan.
Sí. Es una reproducción, restaurada digitalmente, adaptada a nuestros formatos y calibrada en nuestro taller de Barcelona, del «Gleason's New Standard Map of the World» publicado en 1892 por la Buffalo Electrotype and Engraving Company. La Boston Public Library conserva un ejemplar en su Leventhal Map & Education Center: un mapa en color de 30 centímetros de diámetro sobre una hoja de 55 × 39 centímetros. Nuestra versión se ha limpiado de las anotaciones a mano y los sellos que suelen llevar los ejemplares de biblioteca. Esta pieza con historia se imprime sobre papel mate certificado FSC® de 210 g/m², con calidad museo.
Un vecino de Buffalo, en el estado de Nueva York, que el historiador Robert Schadewald describe como el terraplanista adventista más importante de su época. Los directorios de la ciudad lo registran con varios oficios manuales, entre ellos maquinista y grabador. En 1890 publicó el libro «Is the Bible from Heaven? Is the Earth a Globe?», que en 1893 amplió hasta las 402 páginas con experimentos hechos sobre el canal de Erie, y en 1892 editó este mapa, que patentó como calculador de hora solar.
Gleason lo dibujó convencido de que la Tierra era plana, y por eso hoy se conoce como el mapa de la Tierra plana. Técnicamente es una proyección azimutal equidistante centrada en el Polo Norte: una forma de extender la superficie de una esfera sobre un plano en la que las distancias desde el centro son correctas y la deformación crece hacia los bordes, donde el sur se convierte en un anillo. La propia patente de Gleason explica que el mapa sale de enderezar los meridianos de un globo. La esfericidad de la Tierra se conoce desde la Grecia antigua: hacia el 240 a. C., Eratóstenes calculó su circunferencia midiendo la sombra del sol.
El círculo rojo tiene mucha fuerza a cualquier tamaño, pero los textos del margen piden espacio. En A1 (59,4 × 84,1 cm) o en 50 × 70 cm se leen las explicaciones de los solsticios, las reglas de millas y hora solar y los nombres de los países, y la lámina se convierte en la pieza central de un despacho o un salón. En A2 (42 × 59,4 cm) funciona sobre un escritorio o un aparador, y en A3 (29,7 × 42 cm) o A4 (21 × 29,7 cm) manda el dibujo: el gran disco con el anillo de las horas, perfecto para una estantería o una pared de varias láminas.
Llega sin marco. Los tamaños A se enmarcan pidiendo el marco por su nombre —A4, A3, A2 o A1— y no por centímetros: el A3 no entra en un 30 × 40 cm, y con paspartú necesita uno de 40 × 50 cm. El 50 × 70 cm tiene marco estándar en cualquier tienda. Sobre este mapa, un perfil negro fino hace resaltar el anillo rojo y le da un aire de lámina científica de gabinete, y una madera clara lo suaviza y lo integra en un salón cálido.
La misma familia que este mapa. Según la propia Organización de las Naciones Unidas, su emblema, adoptado el 7 de diciembre de 1946, es un mapa del mundo en proyección azimutal equidistante centrada en el Polo Norte, rodeado por dos ramas de olivo. Por eso a primera vista se parece tanto al mapa de Gleason: los dos despliegan el globo a partir del polo, y en los dos el hemisferio sur se estira hacia el borde.
Impreso en Barcelona
Arte curado y producido en nuestro taller
Papel mate FSC® 210 g/m²
Tintas pigmentadas · Acabado antirreflejos
Calidad museo
Cada obra restaurada digitalmente
Envío gratis desde 39 €
Preparación en 24 h · Entrega en 2-3 días







