Retrato de Joseph Roulin · Vincent van Gogh
- Pago seguro
- Envío gratuito desde 39 €
- Devolución 15 días
Retrato de Joseph Roulin, el cartero de Arlés y gran amigo de Vincent van Gogh, pintado en 1889 sobre un fondo de flores; lo conserva el Museo Kröller-Müller. Papel mate FSC® de 210 g/m² y tintas pigmentadas que duran más de cien años. Envío en embalaje rígido reciclable.
SOBRE LA OBRA
· VINCENT VAN GOGH · 1889Retrato de Joseph Roulin: el cartero de Van Gogh entre flores
«Un cartero con uniforme azul con galones dorados, una cara grande y barbuda, muy socrático»: así presentó Vincent van Gogh (Zundert, 1853 – Auvers-sur-Oise, 1890) a Joseph Roulin en una carta a su hermano Theo del 31 de julio de 1888. El Museo Van Gogh lo define como su amigo más cercano en Arlés, y Van Gogh lo retrató seis veces entre 1888 y 1889. Este Retrato de Joseph Roulin es una de las versiones de 1889 con fondo de flores, fechada por el Museo Kröller-Müller entre febrero y marzo, semanas después de que Roulin se trasladara a Marsella.
Roulin mira de frente, con la gorra azul de uniforme en la que se lee «POSTES» y la levita azul abrochada hasta el cuello, con dos botones de latón. Lo que manda en el retrato es la barba: larga, rizada, partida en dos, pintada con pinceladas en espiral de oro, marrón y verde. Detrás no hay habitación ni paisaje: un fondo verde intenso lleno de flores, margaritas blancas, rosas de tono claro, acianos azules y amapolas rojas, que parecen flotar alrededor de la cabeza como un papel pintado. El azul del uniforme y el verde del fondo hacen que el rostro, rosado y amarillo, brille en el centro.
La imprimimos en nuestro taller sobre papel con certificación FSC®, mate, de 210 g/m², libre de ácidos y libre de cloro, que cumple la norma ISO 9706 de permanencia para materiales de archivo. Las tintas son pigmentadas en base acuosa y están formuladas para resistir más de cien años sin pérdida apreciable de color, lejos de la luz solar directa. El acabado mate antirreflejos mantiene el verde y el azul intensos y deja ver la pincelada, con calidad museo.
Es una lámina vertical de color vivo y mucha personalidad, de las que dan carácter a una pared: funciona en un salón, en un despacho, en un recibidor o sobre el cabecero de un dormitorio, y encaja en interiores eclécticos, bohemios o clásicos, con madera y tonos cálidos. Junto a Los girasoles o La noche estrellada completa una pared de Van Gogh con retrato, flores y paisaje. Pertenece a nuestra colección de Obras Famosas.
Lo que la hace única es un contraste que señala el propio Kröller-Müller: las flores del fondo, amapolas, acianos, margaritas y rosas, están pintadas con bastante precisión, mientras que los rizos de la barba son pura estilización. Es un regalo acertado para un amigo de los de verdad, para quien ama los retratos y para quien colecciona a Van Gogh.
Disponible en cinco tamaños: A4 (21 × 29,7 cm), A3 (29,7 × 42 cm), A2 (42 × 59,4 cm), 50 × 70 cm y A1 (59,4 × 84,1 cm). Se vende sin marco para que elijas el que mejor combine con tu decoración, y viaja en embalaje rígido reciclable para máxima protección. Se prepara en 24 h y llega en 2-3 días laborables, en península y en Baleares. Elige tu tamaño y deja que el cartero de Arlés te mire desde la pared.
Siento un fuego dentro de mí que no puedo apagar, sino que debo mantener vivo.
Impresión con criterio de archivo.
Papel mate de bosques gestionados de forma responsable, con certificación FSC®. Libre de ácidos y libre de cloro, cumple la norma ISO 9706 de permanencia para materiales de archivo. Calidad museo: tono blanco cálido, textura natural sin reflejos y sin blanqueadores ópticos añadidos.
Impresión de alta calidad con tintas pigmentadas en base acuosa. Acabado mate antirreflejos. Formuladas para resistir más de 100 años sin pérdida apreciable de color.
Máxima protección. Preparación en 24 h y entrega en 2-3 días laborables, en península y en Baleares. Envío gratuito desde 39 €.
Retrato generado con IA a partir de descripciones históricas
Vincent van Gogh
Zundert, 1853 — Auvers-sur-Oise, 1890
Vincent van Gogh (1853–1890) fue un pintor neerlandés y uno de los fundadores del arte moderno. En apenas diez años de carrera produjo más de dos mil obras —entre ellas Los girasoles y La noche estrellada— que redefinieron la relación entre color, pincelada y emoción en la pintura occidental.
Reseñas de clientes
Basado en 164 reseñas de clientes reales, de 2023 a 2026.
Vienen de nuestro canal de venta anterior, y cada una corresponde a una compra.
Cómo recogemos las reseñas
Lo que nos preguntan.
No. Son reproducciones impresas en nuestro taller de Barcelona sobre papel mate certificado FSC® de 210 g/m², con calidad museo. El original es un óleo sobre lienzo de 65 × 54 centímetros que conserva el Museo Kröller-Müller de Otterlo, en los Países Bajos, con el número KM 103.101. Hay otras dos versiones de 1889 con fondo de flores, en el MoMA de Nueva York y en la Barnes Foundation de Filadelfia, con flores distintas.
Era un empleado de correos de Arlés que trabajaba en la estación de tren cargando y descargando las sacas del correo; él mismo se presentaba como «entreposeur des Postes». No era, por tanto, un cartero de reparto, aunque así lo llamara Van Gogh. Se hicieron amigos en 1888, y el pintor lo describió como muy socrático. En otra carta escribió que, sin ser tan mayor como para ser su padre, tenía con él las solemnidades silenciosas y las ternuras de un viejo soldado con uno joven.
Estuvo a su lado. Según el Museo Van Gogh, cuando el pintor sufrió la grave crisis de finales de 1888, Joseph Roulin le prestó un apoyo inquebrantable: lo visitó en el hospital todos los días y mantuvo informado por carta a su hermano Theo. El 21 de enero de 1889 Roulin se trasladó a Marsella, y Van Gogh le contó a Theo que se había ido con su uniforme nuevo y una voz con algo de eco lejano de la Francia revolucionaria.
Toda la familia. Además de Joseph, Van Gogh pintó a su mujer, Augustine, en La Berceuse, y a sus tres hijos: Armand, de diecisiete años, Camille, de once, y la pequeña Marcelle. Hoy esos retratos están repartidos por museos de medio mundo, y en octubre de 2025 el Museo Van Gogh de Ámsterdam volvió a reunirlos en una exposición, Van Gogh y los Roulin.
Un retrato gana cuando el rostro se acerca al tamaño real, así que aquí conviene ir grande. En A1 (59,4 × 84,1 cm) o 50 × 70 cm preside un salón o un despacho; en A2 (42 × 59,4 cm) funciona sobre un aparador, una chimenea o en un recibidor; y en A3 (29,7 × 42 cm) o A4 (21 × 29,7 cm) entra en una pared de composición junto a otras láminas de Van Gogh.
Llega sin marco. Para los tamaños A, busca el marco por su nombre —A4, A3, A2 o A1— y no por centímetros: un A3 no cabe en un marco de 30 × 40 cm, y si quieres paspartú necesitas uno de 40 × 50 cm. El 50 × 70 cm es una medida estándar y tiene marco exacto en cualquier tienda. La madera clara recoge el oro de la barba y los botones; el negro fino hace el verde y el azul más intensos.
Impreso en Barcelona
Arte curado y producido en nuestro taller
Papel mate FSC® 210 g/m²
Tintas pigmentadas · Acabado antirreflejos
Calidad museo
Cada obra restaurada digitalmente
Envío gratis desde 39 €
Preparación en 24 h · Entrega en 2-3 días







