Gato Atigrado Sentado · Jean Bernard
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Gato atigrado sentado de Jean Bernard, dibujo a lápiz y tiza negra de 1815 que conserva el Rijksmuseum de Ámsterdam. Impreso en papel mate FSC® de 210 g/m², libre de ácidos, con tintas pigmentadas de más de cien años y sin reflejos. Envío protegido: preparación en 24 h y entrega en 2-3 días.
SOBRE LA OBRA
· JEAN BERNARD · 1815El gato atigrado de Jean Bernard, un dibujo de 1815 del Rijksmuseum
En diciembre de 1904, los herederos de J. Bernard van IJsseldijk entregaron al Rijksmuseum de Ámsterdam cientos de hojas de un antepasado que nunca había vivido de dibujar. Jean Bernard (Ámsterdam, 1765-1833) fue un aficionado acomodado y coleccionista, retratado en 1828 como «coleccionista y pintor», que pasó la vida dibujando animales, aves, plantas y paisajes, y entre aquellas hojas había una treintena de gatos. Este gato atigrado sentado es uno de ellos, y Bernard lo fechó de su mano en 1815, en la esquina inferior derecha de la hoja.
Un gato atigrado sentado de perfil, vuelto hacia la izquierda, con los ojos cerrados y la barbilla un poco levantada, como si le diera el sol en la cara. El cuerpo es un óvalo compacto que ocupa casi toda la mitad derecha de la hoja; la cola le da la vuelta por delante y remata en una punta oscura sobre las patas blancas. Las rayas bajan del lomo en franjas estrechas y casi verticales, se curvan con el costado y se oscurecen hacia la barriga, y los bigotes se abren en abanico delante del hocico. No hay fondo; solo unas líneas horizontales indican el suelo y una sombra corta cae hacia la derecha. Es la imagen exacta de un gato quieto que no duerme del todo.
La imprimimos en nuestro taller sobre papel con certificación FSC®, mate, de 210 g/m², libre de ácidos y libre de cloro, que cumple la norma ISO 9706 de permanencia para materiales de archivo. Las tintas son pigmentadas en base acuosa y están formuladas para resistir más de cien años sin pérdida apreciable de color, lejos de la luz solar directa. En un dibujo así la dificultad está en los grises: cada trazo del pelaje tiene que salir separado del siguiente, sin empastarse en una mancha, y el fondo tiene que conservar el tono cálido de la hoja original. El acabado mate antirreflejos deja leer esa trama fina desde cualquier ángulo, con calidad museo.
Es una lámina tranquila, de dormitorio, de rincón de lectura o de recibidor, y encaja de manera natural en una casa nórdica o japandi, donde la madera clara, el lino y el blanco dejan que el rayado del dibujo sea lo único que se mueve en la pared. Sus grises y su beige combinan con cualquier paleta, así que funciona sola sobre una cómoda o como pieza serena en una pared de láminas en blanco y negro. Forma parte de nuestra colección de Animales, junto a la ilustración naturalista de otros siglos.
Hay un detalle que casi nadie cuenta: este gato lleva las rayas de caballa, finas y verticales, que son el patrón del gato salvaje y el más antiguo de los atigrados, dibujadas cuando el atigrado de remolinos ya era común en Europa. Es un gato corriente mirado con la atención de un estudio de museo, y por eso lo entiende a la primera cualquiera que viva con uno. Para quien quiere en la pared un animal de verdad y no una caricatura.
Disponible en A4 (21×29,7 cm), A3 (29,7×42 cm), A2 (42×59,4 cm), A1 (59,4×84,1 cm) y 50×70 cm. Se vende sin marco, para que elijas el que mejor combine con tu decoración, y viaja en embalaje rígido reciclable. Se prepara en 24 h y llega en 2-3 días laborables a España peninsular y a Baleares. Elige tu tamaño y deja que este gato se siente en tu pared.
Impresión con criterio de archivo.
Papel mate de bosques gestionados de forma responsable, con certificación FSC®. Libre de ácidos y libre de cloro, cumple la norma ISO 9706 de permanencia para materiales de archivo. Calidad museo: tono blanco cálido, textura natural sin reflejos y sin blanqueadores ópticos añadidos.
Impresión de alta calidad con tintas pigmentadas en base acuosa. Acabado mate antirreflejos. Formuladas para resistir más de 100 años sin pérdida apreciable de color.
Máxima protección. Preparación en 24 h y entrega en 2-3 días laborables, en península y en Baleares. Envío gratuito desde 39 €.
Jean Bernard
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Atigrado, tabby en inglés, no es una raza sino un patrón de pelaje que aparece en gatos de muchas razas y en los mestizos, y se reconoce por la M que dibujan las rayas en la frente. Tiene cuatro variantes —caballa (mackerel), de rayas finas y paralelas; clásica o jaspeada (blotched), de remolinos anchos; moteada; y ticked o abisinia, casi sin rayas—, y entre las dos primeras decide un solo gen, Taqpep, según un estudio publicado en Science en 2012. El gato de Bernard es un atigrado caballa con el pecho y las patas blancas. Si era gris, pardo o rojizo no se puede saber: el dibujo es monocromo y enseña el patrón, no el color.
En el Rijksmuseum de Ámsterdam, con el número de inventario RP-T-1904-268 y el título Zittende kat, naar links, gato sentado hacia la izquierda. La hoja mide 45,8 por 33,6 centímetros y llegó al museo con la donación de 1904. Ojo al buscarlo: el museo tiene otro dibujo de Bernard con el mismo título, de 1819, que es un gato blanco con manchas oscuras, sin suelo y de menos de la mitad de tamaño.
Con lápiz y tiza negra sobre papel, y dibujando el pelo en lugar de la silueta. El volumen sale de miles de trazos cortos que siguen la dirección en que crece el pelaje, las rayas son solo zonas donde esos trazos se aprietan, y el pecho y las patas blancas son el papel sin tocar. El lápiz permite el trazo fino de la cara y los bigotes y la tiza negra, más grasa y más oscura, las masas densas como la punta de la cola o la sombra; es la misma lección que repite hoy cualquier método para dibujar un gato realista.
Son reproducciones, restauradas digitalmente en nuestro taller de Barcelona. Cada pieza con historia pasa por selección, restauración y calibración de color antes de imprimirse sobre papel mate certificado FSC® de 210 g/m². La lámina no reproduce el filete a lápiz que enmarca la hoja original ni la fecha que Bernard escribió en su esquina, y el encuadre está adaptado a la proporción de los formatos DIN. No son originales: son piezas con historia, impresas con calidad museo.
El dibujo es de trazo muy fino, así que gana con el tamaño: en A3 (29,7×42 cm) ya se lee el rayado del pelaje, y en A2 (42×59,4 cm) o 50×70 cm el gato queda casi a escala real y se ve cada trazo. El A4 (21×29,7 cm) funciona en una estantería o en una pared de láminas. Se vende sin marco; los formatos DIN se piden en cualquier tienda por su letra, marco A3 o marco A2. Un marco negro fino repite la línea del dibujo y uno de roble claro calienta el beige de la hoja; con passepartout blanco ancho parece un dibujo de gabinete.
Sí, y por algo concreto: no es un gato de dibujo animado ni una caricatura, sino un estudio hecho con la minuciosidad de un dibujante de animales, así que gusta a quien convive con uno sin resultar infantil en la pared. Quien tenga un atigrado reconocerá el gesto: los ojos cerrados y la barbilla alzada de un gato que se deja calentar por el sol. Para regalar, el A3 (29,7×42 cm) es la medida más fácil, porque su marco se encuentra en cualquier tienda.
Impreso en Barcelona
Arte curado y producido en nuestro taller
Papel mate FSC® 210 g/m²
Tintas pigmentadas · Acabado antirreflejos
Calidad museo
Cada obra restaurada digitalmente
Envío gratis desde 39 €
Preparación en 24 h · Entrega en 2-3 días







