Lirios · Vincent van Gogh
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Los lirios que Van Gogh pintó en un jarro de barro en mayo de 1890, sus últimas semanas en Saint-Rémy, y que conserva el Van Gogh Museum de Ámsterdam. Papel mate certificado FSC® de 210 g/m² y tintas pigmentadas de archivo que resisten más de un siglo. Envío en embalaje rígido reciclable.
SOBRE LA OBRA
· VINCENT VAN GOGH · 1890Lirios azules que Van Gogh pintó violetas
En mayo de 1890, en la clínica psiquiátrica de Saint-Rémy-de-Provence, Vincent van Gogh (1853-1890) cortó unos lirios del jardín y los metió en un jarro de barro. Le quedaban pocas semanas allí y estaba pintando a un ritmo que no había tenido nunca: cuatro bodegones de flores en unos días, dos de rosas y dos de lirios, todos construidos sobre el mismo problema de color. Estos lirios son uno de ellos, y hoy los conserva el Van Gogh Museum de Ámsterdam. El pintor neerlandés llevaba diez años de carrera y le quedaban dos meses de vida; el post-impresionismo que estaba inventando de espaldas al mercado no le había dado un solo comprador. La lámina de lirios de Van Gogh que ves aquí es esa tela, no el macizo de flores del jardín que pintó el año anterior y que suele confundirse con ella.
El ramo entra por abajo a la izquierda y se abre en abanico hasta salirse por el borde superior de la tela, sostenido por hojas verdes largas y rectas que funcionan como el armazón de toda la composición. El jarro es de barro cocido, de un naranja tostado, y está descentrado a propósito: deja el peso visual a la derecha y obliga a leer la escena en diagonal. Detrás no hay pared ni ventana, solo amarillo, aplicado en pinceladas cortas que giran alrededor de las flores como si el aire también tuviera dirección. La línea de la mesa cruza el tercio inferior y separa dos amarillos distintos sin usar una sola sombra. Y las flores, azules hoy, no lo fueron: se pintaron violetas.
La imprimimos en nuestro taller sobre papel mate premium de 210 g/m² con certificación FSC®, libre de ácidos y libre de cloro, que cumple la norma ISO 9706 de permanencia para materiales de archivo. Las tintas son pigmentadas en base acuosa, formuladas para resistir más de cien años sin pérdida apreciable de color lejos de la luz directa. En una imagen construida sobre un amarillo saturado que ocupa media superficie, el acabado mate antirreflejos es lo que evita que la lámpara del salón convierta ese fondo en un espejo y se lleve por delante el relieve de la pincelada. Eso es lo que entendemos por calidad museo.
El amarillo hace de esta lámina una fuente de luz: en una pared clara levanta la temperatura de la habitación entera, y en una pared oscura o de ladrillo funciona como el único foco. Pide sitio propio más que compañía, así que gana colgada sola sobre un aparador, en el hueco de un recibidor o en un salón donde el azul de los lirios pueda recoger un textil o un sofá. Combina de forma directa con la madera clara y con el terracota, que es el color del jarro. Si buscas esta misma línea, el resto de Botánica y Naturaleza reúne la pintura y la lámina de flores del catálogo, y en Obras Famosas están las obras de los pintores que abrieron el siglo XX.
Es una de esas imágenes que la gente reconoce sin saber de quién es, y eso la hace fácil de regalar y difícil de cansar. Funciona para quien quiere un Van Gogh que no sean los girasoles, para quien decora con color y no con neutros, y para quien colecciona pintura moderna en formato grande. Encaja igual en la casa de alguien que la compra por el pintor que en la de alguien que la compra por el amarillo.
Disponible en cinco tamaños: A4 (21 × 29,7 cm), A3 (29,7 × 42 cm), A2 (42 × 59,4 cm), 50 × 70 cm y A1 (59,4 × 84,1 cm). Se vende sin marco para que elijas el que mejor combine con tu decoración, y viaja en embalaje rígido reciclable para máxima protección; se prepara en 24 h y llega en dos o tres días laborables, a la península y a Baleares. Elige tu tamaño y enciende la pared.
Siento un fuego dentro de mí que no puedo apagar, sino que debo mantener vivo.
Impresión con criterio de archivo.
Papel mate de bosques gestionados de forma responsable, con certificación FSC®. Libre de ácidos y libre de cloro, cumple la norma ISO 9706 de permanencia para materiales de archivo. Calidad museo: tono blanco cálido, textura natural sin reflejos y sin blanqueadores ópticos añadidos.
Impresión de alta calidad con tintas pigmentadas en base acuosa. Acabado mate antirreflejos. Formuladas para resistir más de 100 años sin pérdida apreciable de color.
Máxima protección. Preparación en 24 h y entrega en 2-3 días laborables, en península y en Baleares. Envío gratuito desde 39 €.
Retrato generado con IA a partir de descripciones históricas
Vincent van Gogh
Zundert, 1853 — Auvers-sur-Oise, 1890
Vincent van Gogh (1853–1890) fue un pintor neerlandés y uno de los fundadores del arte moderno. En apenas diez años de carrera produjo más de dos mil obras —entre ellas Los girasoles y La noche estrellada— que redefinieron la relación entre color, pincelada y emoción en la pintura occidental.
Reseñas de clientes
Basado en 164 reseñas de clientes reales, de 2023 a 2026.
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Cómo recogemos las reseñas
Lo que nos preguntan.
Nuestras láminas de Vincent van Gogh son reproducciones de sus obras más reconocidas, restauradas digitalmente y adaptadas a nuestros formatos en nuestro taller de Barcelona. Cada pieza con historia pasa por selección, restauración y calibración de color antes de imprimirse sobre papel mate certificado FSC® de 210 g/m². El original del que parte esta lámina es el óleo sobre lienzo que el Van Gogh Museum de Ámsterdam conserva con el número de objeto s0050V1962. No son originales: son piezas con historia, impresas con calidad museo.
Porque la pintura ha cambiado de color sola. Van Gogh eligió el violeta a conciencia: violeta y amarillo son colores complementarios, y el contraste entre las flores y el fondo era el problema pictórico que estaba resolviendo en esos bodegones. El pigmento rojo que daba el violeta era una laca poco estable y se ha ido apagando con los años, de modo que las flores han virado al azul; lo cuenta el propio Van Gogh Museum en la ficha de la obra. A los bodegones de rosas de esa misma semana les pasó lo mismo, y hoy se ven blancas. Lo que se cuelga, por tanto, no es exactamente la pintura que él compuso.
No, y se confunden constantemente porque las dos se llaman igual. La del J. Paul Getty Museum es de mayo de 1889 y muestra un macizo de lirios plantados en el jardín de la clínica, vistos desde arriba y sin cielo. Esta es un año posterior, de mayo de 1890, y muestra flores cortadas en un jarrón de barro contra un fondo amarillo liso. Es la que conserva el Van Gogh Museum de Ámsterdam. Para distinguirlas basta con mirar si hay jarrón.
Es lo que vino después del impresionismo, cuando un grupo de pintores dejó de perseguir la luz del instante y empezó a usar el color y la pincelada para decir algo por su cuenta. En esta tela se ve entero: el amarillo del fondo no describe ninguna pared real, la pincelada no se disimula sino que gira y se ve, y el color se elige por lo que hace contra el color de al lado y no por lo que había delante del caballete. Van Gogh, Gauguin y Cézanne llegaron a eso por caminos distintos, y de ahí sale casi todo lo que hizo la pintura del siglo XX.
Está disponible en A4 (21 × 29,7 cm), A3 (29,7 × 42 cm), A2 (42 × 59,4 cm), 50 × 70 cm y A1 (59,4 × 84,1 cm). Esta obra es de mancha grande y formas claras, así que se lee bien incluso en A4 sobre una balda; pero el amarillo necesita superficie para hacer lo que hace, y a partir del 50 × 70 deja de estar colgada en la pared y pasa a iluminarla. Si va sola en una pared vacía, el A1 es la medida. Todas mantienen la misma proporción vertical, así que la composición no cambia de un tamaño a otro.
Se vende sin marco para que elijas el que mejor combine con tu decoración. Cuatro de los cinco tamaños son formatos DIN —A4, A3, A2 y A1— y el 50 × 70 es igual de estándar, así que encuentras marco hecho en cualquier tienda sin encargarlo a medida. Con esta obra el negro fino es la opción más rotunda, porque recorta el amarillo y lo hace vibrar; la madera clara es la opción cálida, y suaviza el contraste al recoger el tono del jarro. Deja siempre un paspartú blanco generoso: el amarillo llega hasta el borde del papel y necesita aire antes del marco.
Impreso en Barcelona
Arte curado y producido en nuestro taller
Papel mate FSC® 210 g/m²
Tintas pigmentadas · Acabado antirreflejos
Calidad museo
Cada obra restaurada digitalmente
Envío gratis desde 39 €
Preparación en 24 h · Entrega en 2-3 días







