En español, «lirio» es una palabra con trampa. Nombra a una flor concreta, pero también a una azucena, a una cala, a una planta de interior y hasta a un pez. Y en Japón, donde los lirios de verdad tienen tres nombres distintos, ni siquiera los japoneses se ponen siempre de acuerdo.
Qué es un lirio
Un lirio, según el Diccionario de la Real Academia, es una planta de la familia de las iridáceas, con hojas largas en forma de espada y flores grandes de seis pétalos azules, morados o a veces blancos. Es decir, un iris. Todo lo que se llama lirio sin pertenecer a esa familia es otra planta con el nombre prestado. La RAE recoge incluso un segundo lirio que no es planta: en Galicia, un pez pequeño de roca, del tamaño de una sardina.
Los tipos de lirios japoneses
Japón distingue tres lirios que se parecen mucho: la ayame, la kakitsubata y la hanashōbu. Los tres son iris de la misma familia y del mismo género, y Koyama Tōru, investigador de la Asociación de Flores de Japón, explica en Weathernews cómo separarlos:
- Ayame: crece en prados y tierra seca, florece a principios de mayo y lleva en la base del pétalo exterior una red amarilla y morada.
- Kakitsubata: vive en el agua, en charcas y pantanos, florece a mediados de mayo y lleva una sola raya blanca.
- Hanashōbu: prefiere la tierra encharcada, florece de junio a mediados de julio y lleva una sola raya amarilla.
Se parecen tanto que en japonés hay un dicho para dos cosas igual de bellas, imposibles de ordenar: «¿ayame o kakitsubata?». Y hay un cuarto que solo lo parece: el shōbu del baño del 5 de mayo, el día de los niños, es de otra familia, aunque comparta nombre y hojas con la hanashōbu.
La hanashōbu, el lirio japonés de los jardines
La hanashōbu es un lirio de jardín, criado por los japoneses a partir de una especie silvestre. Según la enciclopedia Nipponica, su selección empezó en la época Edo y a finales del shogunato pasaba de doscientas variedades, repartidas en tres grandes escuelas: la de Edo, la de Higo, en Kumamoto, y la de Ise. El gran criador fue un samurái, Matsudaira Sadatomo, que en su vejez firmaba como Shōō, «el anciano de los lirios». La Agencia de Turismo de Japón cuenta que el emperador Meiji mandó plantar un jardín de lirios para la emperatriz Shōken; hoy, en junio, florecen allí más de mil quinientas plantas de ciento cincuenta tipos.
Esa es la flor que fotografió Ogawa Kazumasa para su libro Some Japanese Flowers. Al pie de sus lirios blancos y sus lirios morados imprimió «Iris Kæmpferi», el nombre científico de entonces; el Museo Getty conserva el ejemplar de 1896, y hoy la especie se llama Iris ensata.
Los lirios azules de Ohara Koson
Ohara Koson dibujó casi siempre pájaros, pero en sus lirios azules no hay ninguno: cinco flores en dos grupos sobre un fondo que pasa del beige al azul pálido. La editó Watanabe Shōzaburō en Tokio entre 1925 y 1936, y el Rijksmuseum de Ámsterdam conserva un ejemplar.
Los que se llaman lirio y no lo son
Muchas plantas llevan el nombre de lirio sin ser iris. Estas son las más buscadas, con su familia botánica según el inventario mundial de especies GBIF:
- Lirio blanco: para la RAE, es la azucena, del género Lilium y la familia de las liliáceas. Lo que los viveros venden como lirio asiático también es un Lilium.
- Lirio de agua: la RAE lo da como sinónimo de cala, del género Zantedeschia, de la familia de las aráceas.
- Lirio de la paz: la planta de interior de hoja brillante y flor blanca, del género Spathiphyllum, también de las aráceas.
- Lirio de los valles: el muguete, Convallaria majalis, de las asparagáceas.
- Lirio araña rojo: Lycoris radiata, la higanbana que florece en Japón a principios del otoño, de la familia de las amarilidáceas.
Los lirios de Van Gogh
Los lirios que pintó Van Gogh sí son iris. En mayo de 1890, en Saint-Rémy-de-Provence, cortó unos del jardín de la clínica y los pintó en un jarro de barro sobre fondo amarillo; es la pintura que hoy guarda el Museo Van Gogh y la que reproduce nuestra lámina de los lirios de Van Gogh. Sus otras flores famosas, en los girasoles de Van Gogh.
Cómo colgar una lámina de lirios
Los lirios japoneses se leen mejor en vertical, como crecen: hojas en espada abajo y flores arriba, con aire alrededor. Las dos fotografías de Ogawa funcionan en pareja, blanco y morado, a la misma altura; los lirios de Koson aguantan solos en una pared clara. Todos están en la colección de láminas de botánica y naturaleza, y la estampa y la fotografía japonesas, en arte japonés.