El pasillo es la única parte de la casa por la que se pasa todos los días sin mirarla. No admite muebles, casi nunca tiene ventana y lo único que ofrece es pared. Esos tres defectos son, para una lámina, tres ventajas.
Cómo decorar un pasillo largo y estrecho
Un pasillo largo y estrecho se decora en una sola de sus dos paredes, con las láminas en línea y a la altura a la que se lee, y con la pared de enfrente libre. En un sitio de paso importa más lo que sobresale que lo que adorna: por eso funcionan las láminas, que quedan pegadas a la pared, y fallan los muebles y las baldas hondas.
Por qué el pasillo es buen sitio para una lámina
El pasillo es buen sitio para una lámina porque suele ser el lugar con menos luz natural de la casa, y la luz es uno de los enemigos del papel. La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos pide para las obras sobre papel la mínima exposición a cualquier luz, ninguna directa o intensa, y distancia de radiadores y salidas de aire. Un pasillo interior, sin ventana y sin radiador, cumple las tres cosas mejor que un salón orientado al sur. La habitación que peor fama tiene para decorar es la que mejor conserva lo que se cuelga en ella.
Qué láminas poner en un pasillo estrecho
En un pasillo estrecho van mejor las láminas pequeñas y medianas con mucho detalle, porque se miran a menos de un metro y de pasada. Los mapas antiguos son el caso claro: el Mapamundi de doble hemisferio de Henricus Hondius o el Plano de Barcelona y el Ensanche de Cerdà están hechos para leerse de cerca, y en un salón nadie se acerca tanto.
También van bien las series, porque una fila pide piezas del mismo tamaño. Las aves de James Bolton, como el Trepador azul en el avellano y el Chochín, huevos y rosa silvestre, o las cartas del tarot, se cuelgan de tres en tres o de cinco en cinco, todas con el mismo marco.
A qué altura colgar las láminas en un pasillo
En un pasillo, el centro de la lámina debería quedar a unos 137 centímetros del suelo. Es la altura que el Smithsonian fija en sus normas de diseño de exposiciones para las cartelas, los textos de pared que acompañan a las obras: con el eje a 137 cm, dice, quedan a la altura óptima para todo el mundo, y entre 122 y 167 cm se leen con comodidad tanto de pie como sentado. La aplicamos aquí por analogía: un mapa o una lámina de historia natural se miran de cerca y se leen, igual que una cartela.
Es más bajo de lo que se suele colgar. La cifra que más se repite en internet es 145 cm, o 57 pulgadas, presentada como «la altura de los museos»; al buscar su origen para este artículo solo encontramos tiendas y blogs que no citan ningún museo. Entre lámina y lámina, la guía de Misswood pide un mínimo de 5 a 10 centímetros. El resto de reglas de composición está en cómo decorar una pared con láminas.
Cuánto puede sobresalir una balda o un marco
En un pasillo, lo que se cuelga no debería sobresalir más de 10 a 15 centímetros de la pared. El Código Técnico de la Edificación establece que, en las zonas de circulación, las paredes no tendrán elementos salientes que vuelen más de 15 cm entre los 15 cm y los 2,20 m de altura y presenten riesgo de impacto. El Smithsonian es más estricto en sus salas: 10 cm como máximo para cualquier objeto colgado entre los 68,5 cm y los 2,03 m del suelo.
Un marco sobresale dos o tres centímetros, así que cabe de sobra. Una balda para apoyar láminas cabe si es de poco fondo; una consola o un zapatero, casi nunca. Es la razón práctica de que el pasillo sea territorio de la lámina y no del mueble.
Qué poner al final de un pasillo largo
Al final de un pasillo largo va una sola pieza, más grande que las demás y en vertical, porque es lo único que se ve de frente durante todo el recorrido. Sirve un cartel con una figura clara, como la Tournée du Chat Noir de Théophile Steinlen, o una pintura de color intenso como The Ten Largest, No. 2 de Hilma af Klint. Si al fondo hay una puerta, la pieza grande pasa a la pared de la entrada.
Luz y espejos en un pasillo oscuro
La luz de un pasillo conviene dirigirla de modo que no se refleje en el cristal de los marcos. El Smithsonian lo pide para cualquier superficie acristalada de una exposición, porque el reflejo hace ilegible lo que hay detrás para muchas personas, y recomienda superficies mates. Un foco que cae de frente sobre el cristal devuelve el foco, no la lámina; uno que llega desde arriba y en ángulo la ilumina. Un espejo en la pared libre, enfrente de las láminas, las duplica y reparte la poca luz que haya.
Ideas para decorar pasillos, y cuándo sirve cada una
Hay cuatro maneras de decorar un pasillo con láminas, y cada una pide un pasillo distinto.
- Una fila de tres o cinco láminas iguales en una sola pared: para el pasillo largo y estrecho, el más común.
- Una balda de poco fondo a todo lo largo, con las láminas apoyadas: para quien quiere cambiarlas a menudo sin hacer agujeros.
- Una sola pieza grande al fondo y las paredes laterales vacías: para el pasillo corto, donde una fila no llega a formarse.
- Una composición de varios tamaños alrededor de una pieza central: solo si el pasillo es ancho y se puede mirar desde un par de pasos.
Si no se quiere taladrar, los sistemas que hay están en cómo colgar láminas sin taladrar. Los mapas están en mapas vintage y el resto, en láminas decorativas.