En un salón, la pared es lo primero que se ve al entrar y lo último que se decora. Se compra el sofá, la mesa y la alfombra, y la pared que hay encima espera meses vacía. Cuando por fin se cuelga algo, se elige el sitio por el sofá. Conviene elegirlo antes por la luz.
Cómo decorar un salón
Para decorar un salón conviene empezar por una pared principal, que lleva la pieza más importante, y dejar que el resto la acompañe con dos o tres colores que salgan de ella. Esa pared suele ser la del sofá, pero hay que comprobar dos cosas antes de darla por buena: que no le dé el sol de lleno y que no tenga un radiador debajo.
En qué pared del salón colgar una lámina: la luz decide
El salón suele ser la habitación con más luz de la casa, y la luz es lo que decolora una imagen. El Canadian Conservation Institute lo cuantifica: el daño es proporcional a la intensidad, y entre el nivel de luz de una buena sala de museo y el sol directo hay un factor de mil. Una hora de sol de lleno sobre una lámina equivale, en daño, a mil horas colgada en un museo.
De ahí salen tres reglas. La pared donde entra el sol directo, aunque sea un rato al día, queda descartada para cualquier obra sobre papel; la que está junto a la ventana pero en sombra sirve. Si no hay otra pared, el mismo instituto recomienda acristalar con un metacrilato con filtro ultravioleta, que elimina la mayor parte de esa radiación; reduce el daño, no lo anula, porque la luz visible también decolora. Y la pared del radiador tampoco: la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos pide para el papel distancia de radiadores y salidas de aire.
Cómo decorar un salón moderno y elegante
Un salón moderno y elegante se consigue con pocas piezas y una pared que no esté llena: una lámina grande con aire alrededor en lugar de muchas pequeñas. No es una moda reciente. Es la forma de colgar que los museos adoptaron en el siglo XX, cuando empezaron a exponer cada obra sola sobre pared clara para que pudiera mirarse sin distracción; la historia está en cómo decorar una pared con láminas.
Para ese papel sirven las obras con un color dominante y mucho fondo, como El beso de Klimt para un salón cálido o The Ten Largest, No. 2 de Hilma af Klint para uno de colores suaves, con un marco fino, negro o de madera.
A qué altura colgar una lámina en el salón
En un salón las láminas se miran sobre todo sentado, así que van más bajas de lo habitual. El Smithsonian sitúa los ojos de un adulto en silla de ruedas entre 109 y 129 centímetros del suelo, y en un sofá quedan aún más bajos. La misma norma da 137 centímetros al centro como la altura a la que un texto de pared se lee bien tanto sentado como de pie. Es una buena referencia para el centro de la lámina principal. Sobre el sofá, el borde inferior queda entre 15 y 30 centímetros por encima del respaldo: lo bastante cerca para que lámina y sofá se lean como un conjunto.
Cómo decorar un salón pequeño
En un salón pequeño conviene una sola pared con láminas y las demás despejadas, porque lo que más lo achica es llenarlas todas. Una lámina de fondo claro, como el puente japonés de Monet, pesa menos en la pared que una oscura. Un espejo en la pared de enfrente refleja la lámina y la luz; si se pone, que no devuelva a la lámina el sol de la ventana.
Salones pequeños con encanto
El encanto de un salón pequeño suele estar en un detalle con historia, no en la cantidad de cosas. El Fuji rojo de Hokusai o un estampado de William Morris como Cray dan carácter sin ocupar suelo, y de los dos hay algo que contar a quien pregunte. Si el salón es también comedor, una lámina encima de la mesa separa las dos zonas sin poner ningún mueble en medio.
Qué lámina va con cada estilo de salón
La lámina tiene que hablar el mismo idioma que los muebles. Un salón nórdico pide fondos claros y naturaleza; uno mid-century, abstracciones como el Ascenso alegre de Kandinsky; uno clásico, una gran obra con marco de madera. Los ocho estilos, con ejemplos de cada uno, están en estilos de decoración.
Qué tamaño de lámina poner en el salón
Encima de un sofá, la lámina o el conjunto debe ocupar al menos dos tercios de su ancho, según la guía de Misswood. Para una sola pieza sobre un sofá de dos plazas o más, el 50 × 70 cm o el A1; las cuentas exactas por tamaño de sofá están en la guía de medidas, y las láminas, en láminas decorativas. En el dormitorio las cuentas cambian: están en cómo decorar las paredes del dormitorio.