Un estilo de decoración es, sobre todo, una forma de decidir qué sobra. El nórdico quita el exceso, el industrial deja a la vista lo que otros esconden y el ecléctico se permite mezclarlo todo. Casi todos tienen además una fecha y un lugar de nacimiento, y conocerlos ayuda a no confundir un estilo con una paleta de color.
Cuáles son los estilos de decoración
Los estilos de decoración más reconocibles hoy son ocho: nórdico, minimalista, mid-century, clásico, ecléctico, industrial, bohemio y japandi. Son los que usamos en Delanima para clasificar cada lámina, y los que puntúa nuestro test de estilo decorativo. De las 196 láminas del catálogo, estas son las que encajan en cada uno; una misma lámina puede servir a varios.
- Ecléctico: 126 láminas.
- Clásico: 86.
- Nórdico: 78.
- Mid-century: 63.
- Minimalista: 55.
- Bohemio: 54.
- Industrial: 42.
- Japandi: 35.
Estilo nórdico
El estilo nórdico es el de la luz: paredes claras, madera natural, textiles de lana y pocos objetos. Su origen está en el diseño escandinavo de posguerra, que, según el Metropolitan Museum, prefirió combinar la belleza tradicional de los materiales naturales con la tecnología avanzada, y logró así un aire cálido y doméstico sin dejar de ser moderno. Le van láminas de fondo claro y trazo limpio, con algo de naturaleza: las grullas japonesas de Kōrin o el gato atigrado de Jean Bernard.
Estilo minimalista
El estilo minimalista reduce la habitación a lo esencial, y una sola lámina puede ser todo el color de la pared. Toma el nombre de un movimiento artístico: el minimalismo, que la Tate define como una forma extrema de arte abstracto desarrollada en Estados Unidos en los años sesenta, a base de formas geométricas simples. El pintor Frank Stella lo resumió en una frase: «Lo que ves es lo que ves». Le van las formas sencillas y el mucho espacio vacío: el Desnudo azul II de Matisse, recortado en papel, o la Enredadera sobre azul de Watanabe Seitei.
Estilo mid-century
El mid-century toma el diseño de mediados del siglo XX: muebles de patas finas, madera cálida y formas orgánicas. Nació de una necesidad. Tras la Segunda Guerra Mundial, cuenta el Metropolitan Museum, hacían falta casas y muebles baratos para una generación entera, y los materiales desarrollados durante la guerra, como la fibra de vidrio y los plásticos, permitieron formas más escultóricas a menor precio. El Museum of Modern Art de Nueva York lo impulsó con sus exposiciones de «buen diseño», desde finales de los años treinta hasta los cincuenta, dedicadas a productos bien diseñados y asequibles.
Le van las abstracciones de la época y los gráficos de color: el motivo de Hammamet de Paul Klee o la carta de colores de H. W. Johns. Sus tendencias de este año están en tendencias de decoración.
Estilo clásico
El estilo clásico busca la elegancia de siempre: molduras, maderas nobles, simetría y piezas con historia. Viene del neoclasicismo, que el Metropolitan Museum sitúa en el siglo XVIII, cuando las excavaciones de Herculano y Pompeya y los tratados ilustrados con sus ruinas difundieron por Europa el gusto por la Antigüedad. Le van las grandes obras y los grabados antiguos: el retrato de Adele Bloch-Bauer de Klimt o el hombre de Vitruvio de Leonardo.
Estilo ecléctico
El estilo ecléctico mezcla épocas y orígenes con un hilo común, que suele ser el color. No tiene fecha de nacimiento porque no es un estilo histórico, sino una manera de combinar los demás, y por eso es el que más láminas admite. Un buen punto de partida es una pieza fuerte, como el Altarpiece No. 1 de Hilma af Klint, acompañada de algo inesperado como el círculo cromático de Moses Harris.
Estilo industrial
El estilo industrial viene de las fábricas y los lofts: ladrillo visto, metal, hormigón y tonos oscuros. Como gusto doméstico es reciente. El Metropolitan Museum lo recoge entre los lenguajes del diseño de mediados de los años setenta con el nombre de High Tech, una estética industrial depurada. Le van los mapas antiguos y los carteles con carácter, que aguantan una pared de ladrillo: el plano del Ensanche de Cerdà o el cartel Destroy This Mad Brute.
Estilo bohemio
El estilo bohemio, o boho, junta fibras naturales, plantas, alfombras y objetos de viaje en un desorden cálido. La palabra es más antigua que el estilo: según la Encyclopaedia Britannica, bohémien se usaba en Francia desde el siglo XV para el pueblo romaní, y tomó su sentido actual en el París de la década de 1830, entre artistas pobres. La popularizó Henri Murger con sus Escenas de la vida bohemia, de 1851. Le van las láminas con símbolos y naturaleza exuberante: el Loco del tarot o las plantas carnívoras de Ernst Haeckel.
Estilo japandi
El japandi une la sobriedad japonesa y la calidez nórdica: madera clara, tonos tierra, líneas bajas y mucho vacío. Es una mezcla reciente de dos tradiciones, sin historia propia. Le va la estampa japonesa, como la Luna creciente sobre Kōbe de Hashiguchi Goyō o las carpas koi de Keisai Eisen. Cómo llevarlo a casa está en el estilo japandi, y la idea japonesa con la que suele confundirse, en qué significa wabi-sabi.
Cómo saber cuál es tu estilo
Si dudas entre dos, mira lo que ya tienes: el material que más se repite y el color dominante suelen decirlo. O haz nuestro test de estilo decorativo, que lo deduce de las láminas que eliges y te propone las que le van. Elegido el estilo, cómo repartir las láminas en la pared está en cómo decorar una pared con láminas, y habitación por habitación, en cómo decorar un salón, cómo decorar las paredes del dormitorio, cómo decorar las paredes de la cocina y cómo decorar un pasillo. Todas las láminas están en láminas decorativas.