Colección 57 obras

Láminas de Arte Abstracto

Los pioneros de la abstracción y del color plano, de Hilma af Klint y Kandinsky a los recortes de Matisse, en láminas para enmarcar.

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Sobre esta colección

Sobre la colección Arte Abstracto

Las láminas de arte abstracto de Delanima reúnen a los pioneros de la abstracción y a quienes llevaron el color plano y la forma geométrica al papel: Hilma af Klint, Wassily Kandinsky, Paul Klee, Otto Freundlich, Henri Matisse y Émile-Allain Séguy, en obras fechadas entre 1907 y 1952. Ninguna representa nada reconocible, y cada una tiene detrás un método propio.

Los pioneros

Hilma af Klint empezó en enero de 1906 sus Paintings for the Temple y las cerró en diciembre de 1915: 193 pinturas, entre ellas The Ten Largest, de 1907, y los tres retablos que terminan el ciclo. En 1932 dejó escrito que ninguna de sus obras debía mostrarse hasta veinte años después de su muerte. Cuando el Guggenheim de Nueva York se las dedicó en 2018, superaron los 600.000 visitantes, más que ninguna otra exposición desde la fundación del museo. De Wassily Kandinsky hay obras de 1913, como Pintura con centro verde, y las estampas de sus años en la Bauhaus, de Kleine Welten (1922) a las litografías de 1923 y 1925. Paul Klee está presente con su Motivo de Hammamet de 1914.

El color plano

Las Komposition de Otto Freundlich, de hacia 1932 y de 1938, son campos de color geométricos y saturados. Una escultura suya ocupó la portada del catálogo nazi de «arte degenerado», y él fue deportado y asesinado el 9 de marzo de 1943. Henri Matisse llegó a la abstracción por otro camino: recortando papel de color. En Jazz (1947) escribió que aquello era «dibujar con tijeras», y de ahí vienen Ícaro, El circo y El payaso. Los Desnudos azules de 1952 los cortó, cada uno en un día distinto, en diez o quince minutos.

Del patrón al diseño

Émile-Allain Séguy publicó sus motivos Art Déco en álbumes de pochoir, una técnica en la que el color se aplica a mano a través de plantillas, con tiradas de 300 ejemplares como máximo. Sus volutas, rosetones y bandas escalonadas son de hacia 1931–1933. Cierran la colección los diseños de la casa, que retoman la geometría de la Bauhaus y el suminagashi, la tinta flotante japonesa.

Cada lámina se imprime sobre papel mate de 210 g/m² certificado FSC®, libre de ácidos, con tintas pigmentadas en base acuosa formuladas para resistir más de cien años sin pérdida apreciable de color. Las obras abstractas son especialmente exigentes en reproducción: sin el referente de la realidad visible, cualquier desviación de color o pérdida de nitidez en los bordes se nota enseguida.

Criterio curatorial · Javi Moreno, dirección creativa de Delanima.

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Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan

El arte abstracto es el que prescinde de representar objetos o figuras reconocibles y trabaja solo con color, forma, línea y composición. Su nacimiento suele situarse hacia 1910–1911, con las primeras composiciones no figurativas de Wassily Kandinsky, pero Hilma af Klint pintaba obras abstractas de gran formato desde 1906, aunque no se conocieron hasta décadas después de su muerte. Se desarrolló en paralelo en varios países europeos y dio lugar a corrientes como el neoplasticismo de Mondrian, la enseñanza de la Bauhaus o el expresionismo abstracto.
Hilma af Klint (1862–1944) fue una pintora sueca que entre 1906 y 1915 pintó las 193 obras de sus Paintings for the Temple, una serie abstracta de gran formato que no mostró en vida. En 1932 dejó escrito que ninguna de sus obras debía verse hasta veinte años después de su muerte. Su redescubrimiento la ha situado entre las pioneras más radicales de la abstracción, anterior en cronología a Kandinsky, Mondrian y Malevich. La retrospectiva que le dedicó el Guggenheim de Nueva York en 2018 superó los 600.000 visitantes, más que ninguna otra exposición desde la fundación del museo.
Depende de la obra. Las composiciones de Kandinsky y los retablos de Hilma af Klint tienen presencia para ser la pieza principal de un salón. Los recortes de Matisse, con su azul y su color plano, funcionan bien en serie de dos o tres. Los motivos de Séguy y los diseños geométricos admiten paredes más pequeñas, como pasillos, despachos o recibidores. Para casi todas, el A2 o superior deja ver la composición con la escala que pide.
Arte abstracto y arte no figurativo se usan con frecuencia como sinónimos, aunque técnicamente el arte abstracto puede partir de un referente real que se abstrae progresivamente — como los paisajes de Mondrian que derivaron hacia la cuadrícula — mientras que el arte no figurativo nunca tuvo referente. El arte conceptual, en cambio, prioriza la idea sobre la forma visual: la obra puede ser un texto, una acción o un objeto cotidiano. Las obras de esta colección son abstractas en el sentido histórico del término — composiciones de color y forma con una intención estética y emocional verificable, producidas por artistas que desarrollaron un sistema visual propio y consistente.

Impreso en Barcelona

Arte curado y producido en nuestro taller

Papel mate FSC® 210 g/m²

Tintas pigmentadas · Acabado antirreflejos

Calidad museo

Cada obra restaurada digitalmente

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